PROYECTO HUMANO

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    “La aceleración del tiempo”

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    “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Oct 23, 2011 8:20 pm

    “La imparable aceleración del tiempo” – Reflexiones de Mariano Merino sobre un artí*** del Maestro Zen Dokushô Villalba en facebook.com

    Posted by Mariano Merino


    Muy interesante el prólogo del Maestro Zen Dokushô Villalba, que reproducimos a continuación para darle respaldo y consistencia a estas reflexiones, aunque las escribimos porque quisiéramos puntualizar algunos aspectos en los que no concordamos con el autor. La frase que me hizo convertirme en budista fue una de Osho, “los budistas no creen ni en Buda siquiera”. Esa frase me hizo ver que mi búsqueda había terminado. Como budista, todo lo cuestiono, y no es ésta la excepción por la categoría del Maestro que me ocupa. Quizás la diferencia viene de los orígenes de la simbología empleada, espiritual en el suyo, matemática en mi caso, pero creo que vale la pena ser exhaustivo en lo conceptual por respeto a nuestros lectores.


    ¿Qué es el tiempo? Es una variable en la que transcurre nuestra vida terrenal. Es una variable cósmica, cuántica, no física. Por lo tanto no está sujeta a los fenómenos físicos como el movimiento sino a las leyes cuánticas, la principal la de Indeterminación de Heisenberg (Werner Heisenberg, 1927). En función a esta ley, no es posible calcular (determinar) la posición de una partícula en el entorno ya que su posición es aleatoria. Es decir, y más fácil, nunca podremos saber si lo que estamos viendo o percibiendo está ahí, en este momento. Y si no podemos determinar su posición, tampoco podemos “percibir” el tiempo en que transcurre. Es más, las leyes cuánticas predicen que hasta pudiera darse el caso en que esa partícula (usted, por ejemplo, si es que fuera una partícula) estuviera simultáneamente en 2 lugares distintos, incluso en ambos extremos del vasto universo. Y al mismo tiempo.

    ¿Por qué, entonces, percibimos el tiempo como lineal? Porque el sujeto que percibe, usted y yo, tenemos una física que es lineal, no cuántica. Somos fenómenos newtonianos, no cuánticos. Nuestro fenómeno somático es lineal, y se “mueve” en el tiempo de manera secuencial, de antes a después. En este momento somos un par de segundos “más viejos” que hace poco. En virtud de nuestra naturaleza, nunca seremos un par de segundos “más jóvenes”. Pero ¿es que el tiempo que percibimos puede cambiar su velocidad? No. El tiempo es inmutable. Está definido y limitado por una velocidad, la de la luz (pese a que esta premisa está siendo muy cuestionada últimamente). Lo que cambia es la percepción del sujeto, y es por eso que podemos decir, como lo dice magistralmente Villalba, que notamos una aceleración en el tiempo. El tiempo no acelera, lo que acelera es nuestra percepción.

    ¿Es que éste es un fenómeno nuevo, como lo manifiesta Villalba? ¿Intervienen las variables tecnológicas en ésto? No, en absoluto. La tecnología es un concepto relativo, y tiene un lugar en el tiempo cronológico y en el espacio. Siempre han habido tecnologías de punta, aunque las de antes nos parezcan juguetes comparadas con las que el Maestro menciona. La percepción de aceleración del tiempo de una persona vieja y enferma de hace 500 años es la misma que la de una persona de hoy en las mismas condiciones. Lo mismo de una sana.

    ¿Qué ha cambiado, entonces? ¿Por qué ahora notamos que el tiempo se acelera? Es un problema conceptual, no físico. Al ser un fenómeno sujeto a la Ley de la Relatividad (Albert Einstein, 1905), es el sujeto el que percibe e interpreta su mundo en función a su propia percepción. Este principio ha sido mal interpretado por los divulgadores, y por eso se dice que el tiempo “cambia su velocidad”, en circunstancias de que lo que cambia es la percepción del sujeto con respecto al fenómeno. Incluso se ha dicho que un astronauta “volvería más joven” que cuando partió, aunque nunca nadie ha explicado cómo hacer para que las células de su cuerpo disminuyan su ritmo vital. El mismo Einstein contribuyó a esta mala interpretación al describir su teoría con la famosa frase “1 minuto al lado de una mujer fea parecen 1 hora, y 1 hora al lado de una bonita parecen 1 minuto”.

    La respuesta a la pregunta ¿qué cambio? es que cambió la referencia contra la cual construimos nuestra relatividad. Ahora nos parece más acelerado porque nos comparamos contra una evolución tecnológica cuyos criterios de evaluación avanzan más rápido que los de antes. El criterio siempre ha sido el mismo, la innovación. Pero ahora este criterio avanza más rápido. El tiempo sigue siendo el mismo; es la innovación, como criterio contra el cual nos medimos, que anda más rápido. Miren lo que deseen mirar y encontrarán lo mismo: la innovación es más rápida, no el tiempo. En otras palabras, la hora sigue siendo la misma, pero ahora se necesitan menos horas para pasar de un estadio tecnológico a otro más avanzado.

    Si tuviéramos consciencia de este fenómeno, no afirmaríamos como el Maestro Villalba que el tiempo se acelera; como no la tenemos, porque no tenemos por qué saber de mecánica cuántica y esas cosas, es que nos parece que el tiempo se acelera.

    ¿A dónde nos lleva esta reflexión? A la conclusión de que la percepción de aceleración, que es dañina como lo afirma el Maestro, terminará cuando la humanidad cambie totalmente el perfil de sus criterios de evaluación. Si llegamos a pasar de criterios de innovación tecnológica a criterios de innovación espiritual, para evaluar el discurrir de nuestra vida en este mundo terrenal, dejaremos de sentirnos apabullados e insatisfechos con nuestra vida, como lo estamos ahora. ¿Llegará ese momento? Personalmente, creo que sí. Ya somos cada vez más los que nos hemos dado cuenta de que la cosa no puede seguir siendo como hasta ahora, aunque aún no estemos en condiciones de definir cómo debería serlo. Ya somos cada vez más los que nos hemos puesto a caminar. El mismo Maestro Villalba lo menciona en el último párrafo de su interesante escrito. Lamento tanto no disponer del texto completo, pero ya llegará a mis manos.

    A continuación, el escrito del Maestro Villalba, que me inspiró estas reflexiones:

    En estos finales del siglo XX estamos asistiendo a una imparable aceleración del tiempo. Esto puede ser apreciado en todas las facetas de la vida humana actual, tanto a nivel social como privado. Desde los procesos económicos y políticos, tanto regionales como internacionales, hasta los que suceden en el ámbito de la intimidad individual, pasando por las relaciones inter-individuales, por la acelerada degradación del medio ambiente (y la acelerada toma de conciencia medioambiental), por la velocidad creciente a la que se mueve la información, desde lo macro a lo cotidiano, todo, absolutamente todo se está viendo sometido a una creciente aceleración.

    Estamos entrando de lleno en la era de la información, esto es, la era en la que grandes cantidades de información se están moviendo a una velocidad cada vez mayor. La medida del tiempo está dejando de ser el movimiento de cuerpos sólidos en el espacio. Actualmente la medida del tiempo la marca la información, o mejor dicho, la velocidad alcanzada por la información al pasar de un transmisor a un receptor. Al acelerarse esta velocidad mediante la revolución que han supuesto los ordenadores, internet y la presencia apabullante de los medios de comunicación en la vida de los individuos, todo en nuestra vida cotidiana ha experimentado una aceleración paralela.


    Nunca antes como ahora hemos tomado conciencia de la fugacidad del instante presente. Lo que en este instante presente es válido, en éste otro instante siguiente ha dejado de serlo, porque de un instante presente a otro instante presente recibimos tales cantidades de información que nuestra perspectiva del mundo cambia necesariamente. La revolución informática continúa día tras día, superándose y alcanzando niveles de precisión, velocidad y complejidad crecientes. Los modelos informáticos quedan obsoletos en cuestión de meses. De la misma forma, nuestros patrones de conducta habituales y la percepción que cada uno de nosotros tiene de sí mismo y de la vida en general quedan desfasados a un ritmo veloz y se aseveran incapaces de ayudarnos a integrarnos en la creciente aceleración de nuestro ritmo de vida.

    No es de extrañar que un creciente número de individuos de las sociedades cibernéticas experimenten un estado crónico de angustia, ansiedad y estrés. Diríase que se está produciendo un desfase entre el ritmo de vida acelerado que estamos creando y nuestra propia capacidad de seguirlo. Nos gustaría parar la maquinaria, pero no sabemos cómo hacerlo. Tal es la complejidad de nuestra creación.

    Aunque a primera vista esta situación pueda parecer negativa siento que contiene las semillas de un importante salto evolutivo para todos nosotros y para gran parte de la Humanidad, siempre y cuando seamos capaces de efectuar la transformación interior (emocional, mental y espiritual) que nos permita adaptarnos al ritmo de los hechos.


    Dokushô Villalba, Borau, Marzo 1999, Prólogo del libro “Fluyendo en el presente eterno”, Ediciones Miraguano, Madrid 1999
    http://4grandesverdades.wordpress.com


    Última edición por Ormuz el Dom Nov 27, 2011 4:57 pm, editado 1 vez

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Oct 26, 2011 4:37 pm

    Tiempo y conciencia
    porpacotraver 73
    No es el tiempo lo que se os da, sino el instante. Con un instante dado, a nosotros nos corresponde hacer el tiempo.
    M. Heidegger.
    En un post anterior que titulé ¿Qué es el tiempo?, ya me ocupé de desvelar algunos sobreentendidos y malentendidos acerca de esta curiosa dimensión que nosotros los humanos vivimos como algo que fluye en dirección hacia el futuro y que arranca del presente, de nuestro aquí y ahora y que aun: tiene proyecciones hacia atrás, hacia el pasado.


    En realidad esa condición del tiempo no es real, sino un artefacto de nuestra conciencia. El tiempo según la teoria de la relatividad no es sino una coordenada, un punto, un instante tal y como se recoge en la cita de Heidegger; el resto es un constructo ilusorio de nuestra mente.
    A nadie de nosotros se nos ocurriría imaginar el espacio como un constante fluir, y sin embargo nuestra percepción intuitiva es que el tiempo pasa, corre y fluye, algo que se opone a la equivalencia espacio-tiempo que conocemos desde la teoría de la relatividad descrita por Einstein y que hoy no discute nadie.
    Pero si el tiempo forma parte del espacio y es inseparable de él, ¿por qué nuestra percepción es la de un tiempo en movimiento?
    Todo parece indicar de que a nuestra mente le viene muy bien esta concepción de un eterno fluir del tiempo. En realidad no existiría conciencia humana sin tiempo fluyendo. Pues sin tiempo tampoco existiría el Yo y sin Yo careceríamos de historia, identidad y seríamos sólo autómatas sin proyecto.
    El Yo es una parte de la conciencia que asegura la continuidad de la experiencia; otra cosa es meterle el dedo al concepto y averiguar “quién soy yo” ,una de esas tareas filosóficas de enorme calado y que han motivado a grandes pensadores y filósofos de la mente a exprimirse los sesos sin que nadie haya acertado a contestar ni de lejos esa pregunta. La aproximación más acertada -y que procede del propio Heidegger- desde mi punto de vista es esta: ser es tiempo.
    Dicho de otra forma: nuestra mente se vale de un truco de prestidigitación para inventarse un tiempo a su medida, un tiempo sensible, ese que medimos con los relojes.
    Es comprensible porque el Yo necesita echar mano de su memoria para dotar de contenido a la experiencia del hoy, sin esa comparación permanente que realizamos con lo que ya hemos vivido sería dificil asegurar una respuesta adaptativa a las circunstancias cambiantes y a las novedades que nos plantea la existencia. Es evidente que, aunque tener conciencia no supone en sí mismo una ventaja biológica, el saber que se tiene una conciencia, el de disponer de un Yo -una conciencia que se sabe a si misma- sí tiene ventajas biológicas.
    Para Llinás el Yo sería un órgano de síntesis (una idea que podemos rastrear incluso en Freud) y lo situa además en el tálamo, esa gran olla a presión donde se dan cita todas las aferencias sensoriales y del cerebro profundo; el Yo para Llinás sería el resultado del cómputo de toda la parafernalia neuronal que allí se da cita, pero no todo el mundo está dispuesto a aceptar de entrada que ese constructo realmente exista y algunos neurocientíficos como Dennet parecen prescindir totalmente de él en su modelo de mente.
    Lo cierto es que el Yo es una patata caliente de las neurociencias, pues no puede explicarse a través de la simple computación neuronal.
    Benjamin Libet es un neurofisiólogo famoso por un experimento en cierta forma paradójico o al menos inquietante que parece negar el libre albedrío y cuyas conclusiones vienen a señalar que en realidad toda la actividad que nosotros rotulamos como voluntaria está predeterminada inconscientemente mediante un esquema pre-motor. Estos experimentos de Libet son muy citados por casi todos los defensores del determinismo maquinal de la mente y es para ellos la demostración de que eso que llamamos libre albedrío es poco más que una ilusión.
    Es así como algunos entienden que resuelven el problema mente-cerebro, haciendo como Descartes y sacando a empujones la mente de una evaluación cientifica.
    Despues de escarbar en Internet por algunos blogs “cientificos” como este titulado “Las piramides del cerebro” que es bastante activo en la defensa de la ortodoxia computacional clásica y en un modelo de la mente maquinal y -neuronal por tanto-, he llegado a una conclusión: la discusión se alimenta de prejuicios religiosos -como no podia ser de otra manera- puesto que casi todo el mundo sigue identificando alma con mente y siguen percibiendo la idea de Dios pululando por entre las sinapsis; y es bien cierto que algunos tienen horror a esta idea, mientras que otros -también es cierto- desearían encontrarse a Dios entre las neuronas.
    Sólo así puede entenderse que algunos se definan como ateos, haciendo ostentación de ello como si fuera un mérito de su curriculum.
    Yo no tengo ningún horror a los conceptos teológicos que subyacen en algunas formulaciones neurocientíficas, pero vaya por adelantado que no creo que alma y mente sean equivalentes y que reducir la actividad cerebral a la actividad neuronal no sólo no explica a la mente misma sino que además es falsa.
    Pero para entender mejor esta cuestión me gustaría al menos explicar por encima el experimento de Libet.
    Experimento de Libet:
    Consistió en pedirle a los sujetos que doblasen varias veces un dedo, o la muñeca de la mano derecha, pero a intervalos irregulares, de manera espontánea. Al mismo tiempo deberían fijarse en una pantalla en la que aparecía un reloj digital, para recordar el instante en que se les pasaba el impulso por la cabeza. Durante el proceso se tomaba la gráfica de las corrientes cerebrales y el resultado fue que que la chispa consciente se producía, en promedio, entre 0,3 y 0,4 segundos DESPUÉS de la aparición del potencial de alerta. Cuando los sujetos empezaban a acariciar la
    idea de doblar el dedo, la acción ya estaba decidida en realidad.
    En realidad Libet no hizo sino repetir con medidas extraidas de electrodos implantados en la corteza somatosensorial el mismo experimento de Kornhuber en los años 70 a través de medidas realizadas con EEG. Trataron de cronometrar los tiempos de una actividad cerebral motora comparándola con la medida voluntaria derivada de mover el dedo indice de una mano al azar.
    Lo que encontraron fue que existía un retardo significativo entre el potencial eléctrico registrado en el EEG -en la corteza cerebral- y el movimiento real del dedo y que era de, aproximadamente, un segundo o segundo y medio.
    ¿Significa esto que la voluntad consciente necesita de ese segundo o segundo y medio para actuar?
    Lo que concluyeron sus autores es que la decisión de mover el dedo era una pura ilusión porque -en cierto sentido- estaba ya programada de antemano en la actividad inconsciente del cerebro.
    ¿Pero realmente son tan lentas nuestras reacciones motoras voluntarias?
    La verdad es que cualquiera de nosotros tiene ejemplos en la vida práctica para dudar de esta teoría en tanto que nuestras conversaciones por ejemplo no parece que ostenten tal retardo entre lo que nuestro interlocutor nos cuenta y nuestra respuesta; otro ejemplo es la rapidez con que devolvemos una pelota en el juego del ping-pong y tantas otras evidencias de la vida corriente. El sentido común parece que va en contra de esta idea del retardo, puesto que nuestra experiencia próxima es que acto y respuesta son simultáneos (a no ser que nos callemos o intentenos reflexionar).
    Otra de las consecuencias del experimento de Libet y una posible explicación al retardo medido es que en realidad el sujeto decide conscientemente mover el dedo en un tiempo anterior -en un segundo más o menos- al que la flexión realmente ocurre pero percibe erróneamente que la acción sucede en un momento posterior, justo antes de que el dedo se mueva.
    Roger Penrose ha aportado una visión para que las cosas encajen de una manera mucho más acoplada a nuestra experiencia consciente. Para Penrose es dificil de aceptar esta idea del retardo y que la conciencia (el libre albedrío) carezca de papel alguno en estos movimientos rapidísimos que se producen en una conversacion cualquiera o en un acto motor voluntario.
    Para Penrose lo que carece de sentido es precisamente la secuencia temporal de los hechos descritos por Libet y colaboradores y más allá de eso se pregunta ¿existe el tiempo real?
    La conciencia y el tiempo parecen relacionarse de una forma anómala y ciertamente paradójica: concluye que no existe un “tiempo” claro y preciso en el que deba ocurrir un suceso consciente.
    Lo que Penrose propone es que el tiempo que están midiendo los investigadores del retardo es un tiempo bastante diferente al tiempo que sucede en la conciencia: Libet y colaboradores están midiendo un tiempo cronológico mientras que lo que sucede con el tiempo en la conciencia seria un fenómeno de difusión no lineal del tiempo.
    Algo que implica que la conciencia no sucede en el mismo plano de hechos en los que sucede el tiempo que medimos con el cronómetro. La ordenación temporal de sucesos es algo dificil de atrapar cuando están sucediendo sucesos cuánticos que no pueden ser medidos mediante instrumentos de la física clásica.
    Que en la conciencia están interviniendo fenómenos cuánticos es un argumento bien conocido de los que defienden -tanto Penrose como Hameroff- a través de la conocida conjetura Penrose- Hameroff y que viene a decir que la computación neuronal no puede explicar por sí sola ni la conciencia ni determinadas funciones de la misma como la sensación de estar moviendo el dedo segun nuestro albedrío.
    Ese algo más que se sumaría a la computación mecánica de las neuronas entre sí sería una computación cuántica anidada en la propia neurona y en todas las células del organismo. Existiría algo así como una interfase entre la actividad neuronal y la actividad de otros dispositivos (que Penrose y Hameroff situan en el citoesqueleto celular) y para la que aun no disponemos de una teoría física que pueda explicarla.
    Lo cierto es que estas ideas son tan difíciles de refutar como de demostrar, pero inducen intuiciones interesantes entre aquellos que sólo somos capaces de atisbar algunas de sus consecuencias.
    Por ejemplo, para mi es dificil entender el Yo sólo como una suma de actividad neuronal por muy compleja que resulte esa red de interconexiones; hay algo más que complejidad en ese sentimiento tan nuestro, uniforme, unitario, histórico y proyectado hacia el futuro del mismo modo que anclado, a veces, en el pasado que es el Yo. Algo que no podemos entender sin remitirnos al concepto de coherencia cuántica. No se me ocurre un ejemplo mejor que este para entender que existe un fenómeno de condensado tipo Bose- Einstein para entender y explicar qué es el Yo.
    Pero para explicar la teoría de Penrose- Hameroff creo que sería necesario otro post.
    De momento me gustaría despedir el post actual con una reflexión acerca del paramecio. ¿Cómo es posible que los seres unicelulares puedan orientarse en relación con su medio ambiente, nadar, buscar comida, escapar de los peligros si no poseen ni una sola neurona?
    No quiero decir con eso que los paramecios tengan conciencia pero no puede negárseles una cierta intencionalidad.
    ¿Significa esto que no son necesarias las neuronas para poseer esa característica de las mentes que llamamos conciencia?
    Tendrá usted que esperar al próximo post, pero no despida éste sin observar la danza de un paramecio sorteando obstáculos y libando plancton.

    http://pacotraver.wordpress.com

    Invitado
    Invitado

    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Oct 26, 2011 5:01 pm

    La conciencia crea el tiempo
    PUBLICADO POR MARIANO GIACOBONE

    ¿Qué es el tiempo? ¿Qué relación tienen el tiempo y la conciencia? ¿Existe el tiempo fuera de la conciencia?

    La idea de que el tiempo es un proceso que "fluye" en una sola dirección puede ser ilusoria, ya que si el tiempo fluyera lo haría en un medio o por un vaso, como las radiaciones o un fluido.

    La percepción del tiempo es distinta para cada uno y cambia según las circunstancias.


    ¿Por qué se producen los sucesos de forma unidireccional en el tiempo?

    Si consideramos que la conciencia es la que crea el espacio-tiempo (ver: "Los microtúbulos y la conciencia"), es más fácil comprender la “relatividad” del tiempo y del espacio. Dicho de otra forma: el tiempo no tiene existencia propia ni absoluta, no existe fuera del espacio y del observador (conciencia).

    El concepto de tiempo “absoluto” corresponde a la física clásica donde el tiempo es el mismo para todos los observadores.

    En mecánica relativista la medida del transcurso del tiempo depende del sistema de referencia donde esté situado el observador y de su estado de movimiento, es decir, diferentes observadores miden diferentes tiempos transcurridos entre dos eventos causalmente conectados. Por tanto, la duración de un proceso depende del sistema de referencia donde se encuentre el observador.

    ¿Entonces, que es el tiempo en si mismo?

    El tiempo solo puede ser comprendido por el conocimiento interior al cual pertenece. Podemos decir que es más bien una experiencia subjetiva, aunque el "reloj marque las horas..."

    En el modelo de reducciones objetivas coordinadas (ROC), cada momento conciente corresponde a una nueva organización de la geometría espacio-tiempo que a nivel de la escala de Planck se selecciona irreversiblemente. La onda de múltiples posibilidades no manifestadas colapsa en una partícula de conocimiento.

    Para la información clásica no hay vuelta atrás a lo largo del mismo camino no algorítmico.

    Los eventos de colapso de la función de onda o reducción objetiva (RO) "se incrementan"hacia adelante en la geometría del espacio-tiempo.

    Con frecuencia decimos: “el tiempo pasa”, pero es la conciencia, como una secuencia de eventos (reducciones), la que pasa y reorganiza la geometría fundamental del espacio-tiempo.

    El flujo unidireccional y ordenado del tiempo es una función de nuestra conciencia.

    La conciencia es una "corriente" de eventos discretos, y no un estado continuo.

    Cada evento discreto representa un estado de reducción, es el resultado del colapso o caída de la onda de posibilidades en una partícula de “ahora”.

    La “continuidad” es una ilusión creada por el cerebro y relacionada con la memoria y el pensamiento conciente de tipo secuencial (encadenado) vinculado a la actividad del neocórtex (particularmente el frontal).


    Es como un film, vemos el movimiento, la acción, incluso “vivimos” la historia, los protagonistas, el significado, los efectos especiales, etc. Sin embargo todos sabemos que son fotogramas que al ser pasados a una determinada velocidad crea la ilusión de continuidad.

    Podríamos describir nuestro "flujo de conciencia" como una serie de "engañosos” presentes de corta duración de los que somos inmediatamente sensibles sin cesar. Cada momento es un fotograma.

    La conciencia es sólo momentánea... lo que consideramos como conciencia es una secuencia de momentos, que se encadenan unos a otros... cada momento de la conciencia sólo dura un período muy corto de tiempo, tan solo un 1/64 del chasquido de dos dedos.

    Con la practica regular de zazen es posible detectar el paso de un momento a otro, de un pensamiento a un no pensamiento…pensamiento…no pensamiento...Es lo que se llama pensar sin pensar o pensar desde el fondo del no pensamiento. Esta conciencia, que en japonés se llama Hishiryo, corta la secuencia electroquímica del "parloteo mental" y redirige el flujo de energía e información hacia la profundidad del cerebro y al resto del cuerpo, especialmente a centros y vórtices de energía que son en realidad "puertas dimensionales".

    La observación y concentración profunda durante zazen permiten observar el principio y el final de un pensamiento, sin hacer que se encadene con ningún otro, es decir, sin que haya una reacción generalizada (ondas gamma de alta frecuencia) ni flujo de conocimiento, que “encienda” la actividad neocortical y el pensamiento conciente. Esto provoca una expansión y un cambio de dimensión de la conciencia.

    Podemos considerar el momento presente, pero cuando lo hacemos ya pasó, por eso tenemos la impresión de que el tiempo transcurre.

    El hecho es que vamos de "ahora" en "ahora", y cada "ahora" tiene su existencia única y definitiva y su propia geometría espacio-tiempo.

    Lo que consideramos como “presente” es en realidad el "pasado", esto es a causa de la memoria de trabajo.

    La memoria de trabajo es la memoria temporal, “on line”, que los seres humanos utilizamos para realizar ciertas tareas y resolver determinados problemas. Las operaciones cognitivas están relacionadas de esa forma con esta memoria activa llamada también memoria operativa o memoria a corto plazo.

    La memoria de trabajo se refiere a la capacidad de almacenamiento temporal y a la forma de manipulación de la información guardada.

    Neurofisiológicamente, consiste en la activación de un grupo de neuronas neocorticales que se mantienen activas en la corteza prefrontal por la información contenida en esa red y para ser usada para una acción anticipada. El rol de la corteza prefrontal en la memoria de trabajo es fundamental.

    La memoria de trabajo requiere la activación de un circuito de neuronas, el cual activa en sí la memoria propiamente dicha. Esta memoria, si bien es activada desde la corteza prefrontal, requiere a su vez la activación del resto de estructuras cerebrales implicadas, como el lóbulo temporal para el significado y la audición y el lóbulo occipital para la imagen visual.

    Podemos compararla con la memoria RAM en las computadoras.

    La memoria de trabajo es fundamental para realizar un análisis y síntesis de la información y retener datos necesarios para la consecución de un determinado proceso mental.

    Si se afecta este tipo de memoria operativa afectará a un gran número de procesos de aprendizaje, provocando una disminución de la atención, dificultad para inhibir estímulos irrelevantes, problemas en el reconocimiento de prioridades, en la resolución de un problema y en la planificación y ejecución de un plan.

    El continuo espacio-tiempo de Einstein indica que la aparente linealidad de los acontecimientos depende del observador.

    Hay quienes consideran las vidas pasadas como vidas físicas literales que han sucedido en el pasado en un escenario físico como éste. Pero nuestras vidas pasadas pueden estar sucediendo ahora mismo en un continuo espacio-tiempo diferente. Muchos relatan haber experimentado «vidas pasadas» y sentir sus efectos como si hiciera poco tiempo que han transcurrido. Sin embargo, rara vez hablamos de la forma en que nuestras vidas futuras están afectando a la que estamos experimentando justamente aquí y ahora.

    Al vivir el momento presente, lo más probable es que estemos reescribiendo nuestra historia personal, tanto pasada como futura.

    El aquí y ahora está conectado con el futuro y también con el pasado.

    En el Zen se dice que nuestro zazen de ahora actualiza la práctica y el despertar de los Budas del pasado, del presente y del futuro.

    En el ahora y aquí está incluida la eternidad

    Este punto de nuestra existencia genera una influencia en todas las direcciones del espacio-tiempo y al mismo tiempo está recibiendo información permanentemente del pasado...y del futuro!

    La conciencia crea el tiempo...
    http://budacuantico.blogspot.com

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Oct 26, 2011 5:06 pm

    MÁS ALLÁ DEL TIEMPO
    J. Krishnamurti y David Bohm

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Jue Oct 27, 2011 8:28 pm

    Realmente el tiempo se está acelerando y lo que eso significa?
    Es hora de acelerar? De acuerdo con el calendario maya, o al menos la más popular de sus interpretaciones - que sí. El tiempo se está acelerando.


    Calendario se asocia con los ciclos de creación, de un total de nueve, que corresponden a diferentes niveles de conciencia. Estos niveles se llaman mundos subterráneos. Según Kallemanu: ". Realmente el tiempo se está acelerando, cuando vamos a través del inframundo material planetario, que todavía estamos conduciendo, y pasar a una nueva frecuencia, más alto de conciencia, el levantamiento de la Paz Galáctica, la preparación para el segundo, el nivel de conciencia universal de la iluminación"

    La sensación de tiempo de aceleración no puede ser un juego de la imaginación. Todos los expertos en cultura maya coinciden en que el calendario maya señala que el sistema de los nueve mundos subterráneos, que se desarrolló alrededor de 16,4 millones de años y al final del cual llegará en 2011 o 2012.

    Está claro que los intervalos entre los mundos subterráneos se hacen más cortos cuando nos acercamos a la fecha de los últimos tiempos, y que hace avanzar la teoría de que el tiempo se acelera la conciencia de sí mismo cuando nos acercamos al mundo subterráneo Universal, que tendrá una duración de menos de un año.

    Y Carl Johan Kalleman, Barbara Hand Clow y autor de "Maya código: la aceleración del tiempo y el despertar de la mente del mundo", subrayan la importancia del hecho de que el calendario maya describe la cronología del proceso, literalmente divino de la creación, que tiene lugar durante los períodos de nueve, cada una de ellas humanos correr más rápido y más rápido se mueve hacia la transformación revolucionaria de la conciencia. Aunque el énfasis está en el "gran año", que consta de los últimos 5.125 años de la cuenta larga, un espectro completo de la evolución se pone de manifiesto en los mundos subterráneos, que culminaron con el desfile histórico Galáctica en diciembre de 2012.

    Barbara Hand Clow cree que las dos variantes de la fecha del fin del mundo convergen aquí juntos, porque "en mi opinión, la aceleración del tiempo y la evolución al 28 de octubre de 2011 es completa, pero Maya creyó realmente que la cuenta larga terminará 21 de diciembre 2012, como basado en los ciclos astrológicos más importantes. "

    El tiempo de aceleración, de acuerdo con el despertar de la conciencia humana - un concepto común, pero adoptado por la concepción maya del tiempo se está acelerando, y los análogos modernos - que no es hace mucho tiempo propuso la teoría de la innovación, la teoría de las ondas e incluso el tiempo de Psicología Cuántica por Robert Anton Wilson.

    La teoría de la innovación

    En términos generales, la teoría de la búsqueda de la novedad para calcular el monto de la novedad en el universo como una función del tiempo. En la teoría de la novedad, hay algunos principios básicos, entre ellos:

    1. El Universo - sistema vivo, con un atractor teleológica en la forma de los últimos tiempos, lo que conduce a una mayor complejidad y la conservación de las formas materiales. La palabra "teleológica" se deriva de la palabra griega "telos", que significa "fin" u "objetivo". Teleología - la suposición de que los procesos naturales y los acontecimientos es una meta o un principio rector.

    2. La novedad y la complejidad aumenta con el tiempo como una bola de nieve, a pesar de contratiempos periódicos.

    3. La parte superior de la organización en el universo conocido - el cerebro humano.

    4. Con la creciente complejidad y sofisticación del pensamiento humano y la cultura de la novedad en el universo se encuentra cerca de la curva de Koch (una curva fractal, que es diferenciable en ninguna parte y tiene una tangente, sino que es continua), entonces hay un crecimiento exponencial sin límites.

    5. Justo antes del punto de novedad infinita - "punto omega" - y en este mismo punto al mismo tiempo, absolutamente todo lo que puedas imaginar cualquier cerebro humano.

    6. Esta fecha histórica final será 21 de diciembre 2012, que coincide con el final de la cuenta larga maya.

    La teoría de la hora cero de onda

    Dato curioso, hacia el cual la evolución del universo, también llamada la "escatología". A principios de 1970, Terence McKenna y su hermano Dennis, han formulado una teoría de las ondas temporales, lo que le permite construir un gráfico de la novedad de la época y crear una onda fractal, que se llama la onda temporal.

    Este gráfico representa los períodos en que aumenta y disminuye la novedad. La teoría de las ondas temporales combina numerología y matemáticas, y crea una secuencia matemática, la cual muestra un gráfico de acuerdo con un conjunto de reglas matemáticas, por lo que es evidente la naturaleza fractal y resonancias.

    John Sheliak sostiene que el "I Ching", "Libro de los Cambios", donde McKenna llevó a su aumento temporal, sobre la base de la secuencia de los hexagramas Wen Wang, que se encuentra el cumplimiento sustancial de estos física, filosofía, e incluso la mecánica cuántica. Si tenemos en cuenta la teoría del sistema de innovación, lo que refleja el flujo del proceso, el movimiento, el cambio en la naturaleza o la experiencia humana, entonces, de acuerdo con Sheliaka "si bien es cierto, entonces se puede considerar una descripción de la forma en que se muestra esta información, entonces hay una ola de tiempo".

    "El fenómeno de salto de Cristo", o Psicología Cuántica

    La teoría aún más interesante que nos ofrece el tiempo de aceleración escritor Robert Anton Wilson, que acuñó el término "fenómeno de salto de Cristo", que se propone describir la exponencial o logarítmica, aunque la reducción del tiempo entre los sistemas de invención procesamiento de la información y su desarrollo - por ejemplo, el tiempo entre la Biblioteca de Alejandría , Cristo y la imprenta de Gutenberg o el tiempo entre la Biblia de Gutenberg y el primer libro de impresión comercial.

    Wilson sostiene que estos períodos de rápido declive, hasta que se entiende por una masa crítica o la singularidad uno. Efecto bola de nieve en la aceleración de la información corresponde a la sensación de tiempo de aceleración, y de acuerdo con la filosofía de los mayas - y acelerar la evolución de la conciencia humana. Se alega que Anton Wilson dijo primero sobre el "fenómeno de salto de Jesús" en su seminario en 1988 titulado "Acelerar el conocimiento", que ha sugerido que la información sobre el curso de la historia humana se duplica, y los intervalos entre las duplicaciones se está reduciendo constantemente.

    Por lo tanto, el tiempo es rápido humanidad exceso de velocidad y nuestro universo, hasta el punto de crecimiento exponencial de desarrollo y transformación. ¿Entonces por qué tener miedo de los últimos tiempos, lo que sugiere que el calendario maya?

    Marie Jones - http://fantazm-s.ru

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por andre1975 el Jue Oct 27, 2011 9:54 pm

    lamentablemente muy mal traducido

    Invitado
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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Jue Oct 27, 2011 10:03 pm

    andre1975 escribió:lamentablemente muy mal traducido
    Compañeros no manejo idiomas por lo tanto en mi búsqueda de información debo recurrir a los traductores online de la red.
    Sin embargo entiendo todo lo que dice el articulo, si puedo ayudar a los que no llegan a entenderlo con gusto lo haré si copian la frase que no entienden. Es probable que no todos pueden captar una información si no tienen herramientas mentales para relacionar, al no haber estudiado, meditado y profundizado en estos temas, pero presto estoy a ayudarlos a los que no puedan comprender los conceptos. No hay otra forma a mi alcance, ya que no puedo traducirlo personalmente.
    Saludos Cordiales.

    Invitado
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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Oct 30, 2011 12:10 am

    El universo según Penrose

    Carlos Alfieri
    entrevista a Roger Penrose

    Físico, matemático y cosmólogo eminente, el inglés Roger Penrose –nacido en Colchester, Reino Unido, en 1931– es para algunos de sus colegas, junto con Stephen Hawking (con quien escribió los libros Cuestiones cuánticas y cosmológicas, 1995, y La naturaleza del espacio y el tiempo, 1996), el especialista en la teoría general de la relatividad más importante desde Einstein y, en todo caso, una de las mentes analíticas más relevantes de nuestro tiempo. Cursó estudios en la Universidad de Londres y en el St. John’s College de Cambridge; a partir de 1964 fue profesor de matemáticas aplicadas y director del Birkbeck College de Londres, y desde 1973 ocupó la cátedra de matemáticas Rouse Ball en la Universidad de Oxford, de la que actualmente es profesor emérito. Como profesor invitado ha dictado clases en numerosas universidades estadunidenses, como las de Princeton, Cornell, Austin y Houston, entre otras. Fue distinguido con los máximos galardones del mundo de la física y de las matemáticas, como el Adams Prize de la Universidad de Cambridge, la Royal Medal o la Albert Einstein Medal, y en 1998 le fue concedido el Premio Wolf –especie de Nobel de las matemáticas– por sus investigaciones sobre la estructura del universo. Sus contribuciones científicas han sido decisivas para el estudio de los agujeros negros: a él se debe un sistema para cartografiar los alrededores de dichos fenómenos astrofísicos al que hoy se denomina Diagrama Penrose. Mientras realizaba indagaciones cosmológicas con Stephen Hawking dedujo que, si se reconoce la validez de la teoría de la relatividad hasta sus últimas consecuencias, en un agujero negro debe haber una singularidad en la que dejan de ser aplicables las leyes de la física. Es el creador de la compleja teoría de twistors, unos objetos geométricos abstractos que operan en un espacio multidimensional que subyace al espacio-tiempo, con la que intentó ir más allá de los campos y partículas de la mecánica cuántica. Es además un entusiasta de los aspectos lúdicos y paradojales de las matemáticas; gran admirador del artista holandés Mauritz Cornelius Escher, ha diseñado figuras geométricas paradojales; a la manera del célebre grabador, construyó dos formas que teselan el plano, pero que sólo pueden hacerlo de modo no periódico. Asombrosamente, las formas tridimensionales de las teselas de Penrose, que surgieron casi como un divertimento, se hallan en la base de un nuevo tipo de materia, los "cuasicristales". Las preocupaciones intelectuales de Roger Penrose sobrepasan las fronteras de las matemáticas y la física y se han adentrado en el campo del funcionamiento de la mente y de las relaciones de ésta con el cuerpo. En contra de fervorosos de la inteligencia artificial como Marvin Minsky, uno de sus pioneros, que afirma que las máquinas llegarán a pensar como los seres humanos, Penrose despliega sólidos argumentos científicos para sostener la imposibilidad de que esa predicción se cumpla y la absoluta especificidad del pensamiento humano y su capacidad de comprensión consciente. Recurre para ello a instrumentos de la mecánica cuántica reformulada para sostener que en el cerebro de los seres humanos hay algo que escapa a la representación algorítmica propia de los ordenadores, a la computación, y es la aptitud para descubrir las ideas que hacen posible la descripción del mundo físico en términos matemáticos. Sus posiciones teóricas lo han alejado de Stephen Hawking, a quien acusa de reduccionismo, mientras éste caracteriza a Penrose como un platónico que cree a pie juntillas en la existencia objetiva de los entes matemáticos, es decir, en un nuevo realismo de las ideas. Las publicaciones de Penrose son innumerables, y junto con sus textos de altísima especialización coexisten otros de divulgación que lo han hecho popular; sin embargo, se trata de un tipo de divulgación que requiere lectores autoexigentes: sus libros, como el último y monumental El camino a la realidad, verdadera summa y puesta al día de las leyes que rigen el universo, están sembrados de ecuaciones y fórmulas complejas. Para dar una idea de su vasta obra acaso sea suficiente mencionar, aparte de los dos libros que escribió con Hawking, algunos otros: Techniques of Differential Topology in Relativity (1973), Spinors and Space-Time (junto con Wolfgang Rindler; vol. 1, Two-Spinor Calculus and Relativistic Fields, 1984; vol. 2, Spinor and Twistor Methods in Space-Time Geometry, 1986), La nueva mente del emperador (1989), Las sombras de la mente (1994), Lo grande, lo pequeño y la mente humana (1997), y su último título, El camino a la realidad (2004), publicado recientemente en español por la editorial Debate. Penrose accedió a esta entrevista con extraordinaria afabilidad y dio muestras en todo momento de la sencillez, la paciencia y la sincera modestia propia de los verdaderos sabios

    Fotos tomadas de: www.abc.net.au

    –Profesor Penrose, me gustaría aclararle ante todo que formularé preguntas desde la curiosidad, digamos, humanística, pero desde la ignorancia científica. Desafortunadamente, soy uno de esos lectores de su libro El camino a la realidad que al encontrarse con una fórmula matemática la saltan despavoridos.

    –No se preocupe. Son muchos. Lo comprendo.

    – San Agustín afirmó que el universo no nació en el tiempo sino con el tiempo. ¿Se trató de una intuición genial de la teoría de la relatividad?

    –Desde luego, hoy se puede pensar que el tiempo sólo existe como parte del universo, es decir que no podríamos decir que el universo apareció en un momento determinado. De alguna manera, el tiempo y el universo surgieron a la vez. Así que, en efecto, parece que San Agustín tuvo una intuición genial.

    –Después de Einstein, se acepta que el espacio y el tiempo son parte del universo físico y nacieron con él. Es decir que con el Big Bang nació la materia, la energía originaria, el espacio y el tiempo. Cuando pregunto qué había antes del Big Bang, o qué cosa lo causó, o cómo era el tiempo antes del tiempo, me responden que esas preguntas no tienen sentido, porque no había un antes del Big Bang, puesto que antes implica un concepto temporal, y no había tiempo, ni tampoco una causa antecedente a la manera en que la entendía la física clásica, ya que el Big Bang es un acontecimiento excepcional por antonomasia.

    El problema es que mi mente no puede concebir cómo sería una ausencia de espacio, un no tiempo, una no causa. ¿Estas preguntas, verdaderamente, no pueden obtener respuesta desde ninguna teoría física?

    –He aquí una pregunta muy interesante, y sobre todo, formulada en un momento oportuno, quiero decir no antes del último año y medio. Porque mi opinión ha cambiado de algún modo en los últimos tiempos. Y ha cambiado incluso desde la aparición de mi libro El camino a la realidad. Si me hubiese preguntado esto hace un año y medio, le habría dado la respuesta estándar, por así decirlo, que viene a ser lo que usted comentaba antes: que el espacio y el tiempo no tenían significado antes del Big Bang, y que por lo tanto hablar de un antes sería absurdo. Precisamente la última pregunta que le hicieron a Stephen Hawking en un reciente programa de entrevistas de la televisión británica fue ésa: ¿qué pasaba antes del Big Bang? Y Steve dio la consabida respuesta convencional, por lo menos así la considero yo. Pero ahora... Empezaré por lo que digo en El camino a la realidad. El estado inicial del universo fue algo extraordinariamente especial, singular. Y hay una razón muy simple para que tuviese que ser tan especial, y tiene que ver con la segunda ley de la termodinámica, que dice, aproximadamente, que las cosas van siendo cada vez más aleatorias conforme transcurre el tiempo, o, dicho de otra manera, tienden al desorden, a una mayor entropía. Si reinterpreto esa ley y vamos hacia el pasado, las cosas deben ser menos aleatorias en el pasado, es decir mucho más especiales. Así que el estado inicial del universo debió haber sido muy organizado. Diríamos que es casi una paradoja, porque una de las evidencias más fuertes de la existencia del Big Bang son las radiaciones de microondas que sustentan la teoría. El Premio Nobel de Física de 2006, justamente, se concedió a los astrofísicos estadunidenses John C. Mather y George F. Smoot por sus investigaciones sobre el fondo cósmico de microondas, que contiene una información fundamental sobre el origen del universo. Pero de esta evidencia lo que más llama la atención es que en el Big Bang debió registrarse una entropía total, la máxima aleatoriedad...

    –¿En el momento exacto del Big Bang?

    – Bueno, sí y no. Digamos unos 300 mil años después, más o menos. Entonces, la aleatoriedad está ahí, pero por otro lado yo decía que ése tenía que ser un estado extremadamente especial, singularísimo. La respuesta es que la aleatoriedad era la de la materia y la de la radiación, pero en las coordenadas, por decirlo así, en que el universo era muy especial era en la geometría del espacio-tiempo. Es decir, en el contexto de la gravedad. O sea que el universo era singular de esta manera específica: en el espacio-tiempo. Todo era aleatorio, menos la gravedad. Esto lo sabemos ahora, pero necesitamos una teoría que lo explique. Por eso he estado pensando en estos asuntos durante años, y en el libro menciono con particular interés este problema. Aunque debo decirle que a casi nadie le preocupa este asunto.

    –¿Entre los científicos?

    –Sí, entre los cosmólogos. Bueno, no sé si les preocupa, pero casi nadie lo dice... Es curioso, producen unas teorías locas, pero nunca exponen una teoría para explicar esto.

    –Entonces, ¿hoy no sería absurdo preguntar por lo que había antes del Big Bang?

    –Es complicado. Vamos a ver cómo puedo explicarlo. La gravedad no era parte del estado térmico, no era aleatoria sino especial. En el campo gravitatorio no había un margen de libertad, por decirlo de otra manera, o los grados de libertad del campo gravitacional no estaban activados. Así que ahora mismo yo tengo una manera de expresar lo que esto significa. Y es que si echamos marcha atrás hacia el Big Bang nos encontramos con una geometría del espacio-tiempo que puede continuar en una fase anterior al Big Bang, y eso es lo que expresa esta condición. Se podría objetar que esto es un truquito matemático, pero no es meramente un truco, es real. Es lo que yo creo ahora. Y según esto, sí, había una fase anterior al Big Bang.

    –La teoría del Big Bang sostiene que el universo está en expansión. A partir de esta tesis se generan dos alternativas principales. Una es que esa expansión continuará por siempre. La otra es que, al parecer, la velocidad con que se expande el universo está disminuyendo, a causa de que las galaxias y la materia que se encuentra entre ellas ejercen un efecto gravitacional que va frenando la expansión, con lo cual se produciría una inversión de ese movimiento de expansión y toda la materia universal terminaría concentrándose en un punto de extraordinaria densidad, como el que existía al acaecer el Bing Bang. Es decir que el universo acabaría destruyéndose. Se trataría de esa brutal compresión que algunos astrofísicos llaman, un poco en broma, el Big Crunch. ¿De cuál de estas hipótesis se siente usted más cerca?

    –Pienso que continuará esa expansión indefinidamente. He dado muchas vueltas en torno a estos temas y a lo aburridísimo que va a ser el universo en el futuro. Bueno, pero nosotros no nos aburriríamos en ese sentido: no vamos a estar ahí, de todas formas. Esta es, por supuesto, una respuesta muy antropomórfica. Lo que habrá será radiación, luz que viaja. Pero creo que la luz no se aburrirá, porque no experimenta el paso del tiempo. Si me permite utilizar una expresión un poco americana, "la eternidad tampoco es para tanto". ¿Qué es la eternidad para un fotón? Así que en este estado último del universo, que será tan sólo radiación, partículas sin masa, no hay manera de contar el tiempo, porque las partículas no pueden "generar un reloj", por así decirlo. Si en el futuro remoto el universo "se olvida" del componente del tiempo y del espacio, porque ambos están ligados, y si en el pasado remoto también "se olvidaba" del tiempo y del espacio, por razones ligeramente diferentes, porque lo que ocurría es que la temperatura era altísima en ese pasado y cuando es tan elevada la masa se hace irrelevante, concluiremos que el estado inicial y el estado final del universo son casi iguales. O sea que según esta teoría, el futuro remoto se parecerá muchísimo al pasado remoto, al Big Bang. La única diferencia es la escala, y si el universo "se olvida" de la escala, el futuro remoto puede ser otro Big Bang. Así que yo he generado un modelo en el que el universo pasa por ciclos, en el que el futuro remoto se convierte en el Big Bang de la fase siguiente.

    – ¿Que daría lugar a otro universo?

    – Exactamente.

    –Pero entonces las dos alternativas que mencionaba en mi pregunta conducen igualmente a la destrucción del universo tal como lo conocemos, con la materia, los hombres...

    –Sí, en efecto, si quiere ponerlo así... Pero no sería el Big Crunch, el gran colapso, por razones que no puedo explicarle en este momento, pues habría que entrar en multitud de detalles.


    –Claro, pero la diferencia no me consuela: igual, todo desaparecerá.

    –Bueno, ya le dije que de todos modos nosotros no estaremos.

    –Stephen Hawking predijo en la década de 1990 que estaba próxima a llegar una teoría completa que explicara las interacciones fundamentales del universo. Profesor Penrose, su monumental libro El camino a la realidad es un verdadero "estado de la cuestión" de todos los progresos de la física contemporánea. ¿Se ha avanzado mucho por el camino de la búsqueda de una teoría total?

    –No mucho.

    –Tal vez era excesivo el optimismo de Hawking.

    –Sí, aunque no sé si llamarlo optimista o pesimista. Porque si Hawking tuviera razón, la "teoría del todo" sería una teoría muy fea.

    –Su última obra explora "el camino a la realidad". Pero ¿qué entiende usted por realidad?

    –Hablo de la realidad de los objetos físicos: esta mesa, este bolígrafo, la Tierra... Pero en mi libro distingo tres mundos de la realidad. Por un lado, el de la realidad física; por otro, el de la experiencia mental, y por último, el mundo platónico de los absolutos matemáticos. Así que concibo tres tipos distintos de realidad. Y en mi libro me ocupo de la relación entre el mundo físico y las matemáticas.

    –Precisamente, ¿qué tipo de vínculo tienen las matemáticas con la realidad física?

    –Creo que es un misterio. Pero considero que estos tres mundos de la realidad están interrelacionados. Sin embargo, para ser sincero, no entendemos el porqué. De alguna manera, parece que hay un acuerdo extraordinario entre la realidad física y las estructuras matemáticas.

    –Así que Pitágoras, Platón, Galileo tenían razón: el código del mundo está escrito en caracteres matemáticos, aunque no sabemos por qué.

    –Sí. Sin duda.

    –Usted ha investigado y escrito sobre las relaciones entre mente y cuerpo. ¿Qué lo llevó a trasponer las fronteras de la física y de las matemáticas para indagar en el funcionamiento de la mente?

    –Es un punto de vista que he formulado ya cuando estaba en la universidad, en la década de 1950. Y fundamentalmente me inspiré en el teorema de Gödel, que demuestra que las verdades matemáticas no pueden reducirse solamente a cálculos, y que para comprender las realidades matemáticas necesitamos ir más allá, salir de las meras normas de computación. Es decir, que ningún sistema consistente se puede usar para demostrarse a sí mismo. Lo que Gödel hace es mostrar cómo se pueden establecer ciertas verdades matemáticas que están fuera del alcance de las normas matemáticas. Así que la manera en que nosotros entendemos esas normas nos permite trascender más allá de las normas mismas. Lo que eso me indica es que nuestra comprensión está fuera de las normas. Este es un aspecto de la cuestión que nos lleva a la fase siguiente, nuestro cerebro y la capacidad de pensar conscientemente, que es lo que nos separa para siempre de las computadoras: la más potente y perfeccionada de ellas puede realizar cálculos de asombrosa complejidad con vertiginosa rapidez, pero jamás "entenderá" lo que hace. Es el resultado de cómo operan las leyes físicas, y esas leyes físicas tienen que estar fuera de la actividad computacional. La física clásica y la física cuántica tal como la entendemos hoy podrían verse reducidas a computación. Así que tenemos que ir a buscar más allá de estas dos disciplinas. Entonces, yo me pregunto dónde está el enlace más débil en la manera en que entendemos las leyes físicas. Y considero que está en la mecánica cuántica, que incorpora dos procedimientos que son incompatibles: uno es la evolución unitaria de la ecuación de Schrödinger, y el otro es qué es lo que se hace cuando se realiza una medición. Porque de la ecuación de Schrödinger no se puede obtener una medición, y esto es una paradoja, porque un artefacto con el que podamos medir se está construyendo con ingredientes cuánticos, claro, ¿y cómo puede comportarse de manera distinta a lo que postula la ecuación de Schrödinger? Así que todo esto nos indica que hay algo más allá. Y estoy de acuerdo con Einstein, con el mismo Schrödinger, e incluso con Paul Dirac: todos ellos afirmaban que la mecánica cuántica de nuestros días está incompleta. Y necesitamos por tanto completarla. Así que lo que yo especulo es que hace falta fundar las bases para la revolución teórica que permita a la física incluir en su campo el fenómeno de la conciencia.

    –Su maestro, el astrofísico Dennis William Sciama, aventuraba la siguiente teoría: "El universo que conocemos está en sintonía con el nacimiento de la vida, con la evolución del hombre y de su inteligencia. Todos los parámetros cosmológicos, astronómicos, físicos y químicos aparecen finamente modulados en función de nuestra especie. ¿Casualidad? ¿La mano de Dios? Yo prefiero creer que el nuestro sea sólo uno de los infinitos universos existentes, cada uno con sus propias características e inaccesibles entre ellos. En éste, nuestro universo, se ha formado el hombre. En otros universos, tal vez, existen criaturas diversísimas de nosotros. De otro modo, ¿cómo es posible pensar que reglas físicas y matemáticas simples y fundamentales, si no tienen nada que ver con mi existencia, puedan conducir mi persona?" ¿Esta sería la teoría antrópica? ¿Según esta teoría, si este universo es para el hombre y el hombre es sólo para este universo, es imposible el conocimiento de otras realidades que eventualmente estén fuera de nuestro mundo? ¿Podemos decir que las matemáticas, o la lógica, o la física que conocemos están inscriptas en el código de nuestro universo y no tienen sentido en otro hipotético cosmos?

    –Sí, se trata de la teoría antrópica. Supongo que habrá advertido usted que Dennis Sciama es el hombre a quien dediqué mi libro El camino a la realidad, y digo que fue él quien me mostró la emoción de la física...


    –Claro, por supuesto.

    –Estoy de acuerdo en que existen cuestiones significativas comprendidas en el principio antrópico que cabría discutir. En realidad, la dificultad radica en que uno no sabe lo que es un ser consciente. Y es un poco lo que Sciama dice en la cita que usted acaba de mencionar. Si existiera otro universo, con otras leyes, podría ser que los seres que surgieran fueran bastante diferentes de nosotros. Así que es muy difícil aducir, como algunos hacen, que otros universos necesariamente tienen que existir. ¿Sabe? Hay gente que diría que los parámetros de la naturaleza están afinados hasta tal grado, que o bien el universo fue diseñado por alguna clase de dios, o existen todos estos universos alternativos. Y la verdad es que yo mismo no estoy demasiado convencido de que sea absolutamente necesario que exista esta multiplicidad de universos. Quisiera mencionar algo que está relacionado con una cuestión que apuntaba antes, y no estoy seguro de si me gusta o no me gusta esto: si concebimos que se pasa de una fase a otra del universo, podemos admitir que las constantes de la naturaleza pueden reajustarse, así que en cada fase puede haber diferentes posibilidades de vida, o de vidas. Puede ser que nosotros seamos solamente algo relativo a esta fase. Bueno, estas son mis preocupaciones, son los argumentos que a mí me preocupan, así que preferiría no pronunciarme al respecto.

    –O sea que más que en universos simultáneos usted cree en universos sucesivos.

    –Así es, en efecto.

    –Dice su compatriota y colega Paul Davies que los cosmólogos de hoy han adoptado la física cuántica para tratar de hacer razonable, de alguna manera, la idea teológica de una creación del universo desde la nada. Comenta Davies que así deviene concebible, por primera vez para la ciencia, un universo que nace por una especie de fluctuación cuántica: su origen, –digamos el Big Bang– es un evento sin causa. ¿La cosmología moderna, paradójicamente, viene a coincidir con la doctrina religiosa de una creación del mundo a partir de la nada?

    –Me gustaría mantener mi trabajo y mis argumentos separados de los puntos de vista religiosos. Desde luego, cuando estaba viva la controversia entre la teoría del Big Bang y la del estado estático del universo se hablaba de esto, y los que sostenían la concepción del estado estático aducían que ésta era coherente con los que no creían en Dios, mientras que el Big Bang venía muy bien a los religiosos. El problema es que si metemos la religión en los argumentos científicos, entonces uno está, realmente, subjetivizando las teorías. No sé lo que opinaría Paul Davies de estas nuevas ideas mías que le he estado comentando.

    –También Paul Davies reflexiona acerca de que debe haber habido un acto de inteligencia que seleccionó la enorme variedad de universos posibles y "eligió" uno, o una gama restringida de universos. Y sostiene que no es ilícito concebir que esta selección se sitúa fuera o más allá del dominio de la física, en el ámbito de la metafísica. Así, dice, desde un punto de vista religioso se puede decir que esta selección ha sido hecha por Dios, pero muchos científicos no aceptan esta explicación y afirman que debemos investigar un mecanismo de selección que sea totalmente interno al universo. ¿Cuál es su posición al respecto?

    –En general, no me entusiasman demasiado estos modelos teóricos de multiuniversos. Pero, por otro lado, este esquema un poco alocado [ríe] que antes le describí, con esos ciclos sucesivos del universo, abre la posibilidad de que las constantes de la naturaleza vayan cambiando de una fase a otra. Habría que ocuparse de esta cuestión. Y podría ser una cuestión seria para mí, porque en este modelo existen predicciones bastante claras, que no he mencionado, sobre las fluctuaciones de ese ruido de fondo o fondo cósmico de microondas, que deben tener unas características específicas si la fase anterior y la fase siguiente se parecen. Esto podría verificarse por medio de la observación. Y como científico que soy, debiera permitir que se someta mi teoría a la comprobación. Como le he dicho, las predicciones de esta teoría son bastante claras, si bien puede ser que al final se demuestre que son erróneas, en cuyo caso tengo una alternativa un tanto resbaladiza, por así decirlo, que sería decir: las constantes de la naturaleza eran diferentes, y por eso la teoría no puede ser probada por medio de la observación.

    –¿Qué respuesta daría la física a la clásica pregunta de la metafísica de "por qué hay algo y no más bien nada"?

    –No lo sé. En un sentido matemático se puede contestar este interrogante hasta cierto punto. Porque un concepto matemático existe si es consistente. Así que si las reglas, las normas son consistentes y coherentes entre sí, entonces decimos que esa entidad existe. Pero claro, este es el sentido matemático de la existencia. Se podría pensar que la existencia física es más o menos así, pero la verdad es que no estoy seguro. Necesitamos saber más acerca de qué es lo que constituye la existencia en el sentido físico del término. Mi sospecha es que tendrá que ver con la percepción consciente, porque la pregunta sobre si existe un universo es posible porque soy consciente.

    –Esto llevaría a otra pregunta: ¿es contingente el universo o necesariamente tenía que existir?

    –Con sus preguntas me está llevando a los límites de la física. Creo que voy a empezar a utilizar un comodín.

    –Quizás desembocamos en la filosofía.

    –Bueno, vale, no pasa nada. Lo que no sé es si contestaré a ciertas preguntas. En este caso voy a optar por pasar, como se permite hacer a los concursantes en algunos programas de televisión.
    http://www.jornada.unam.mx

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Jue Nov 10, 2011 8:47 pm

    Hola.

    Muy buena investigación. Es para detenerse un largo rato.

    Por ahora, ya que veo Más allá del Tiempo, voy a destacar un párrafo del capítulo 10, "El Orden Cósmico".

    El concepto es: "El Universo está en Meditación, por lo cual no está basado en el tiempo como factor de acumulación y memoria."


    DB: Muy bien. Cuando el pasado ya no existe más, entonces usted dice que eso es meditación.
    K: Eso es meditación.
    N: Sólo un comienzo.
    K: ¿Un comienzo?
    N: El vaciamiento del pasado.
    K: Ese vaciamiento del pasado -el pasado es ira, celos, creencias, dogmas, apegos, etc.- debe hacerse. Si la
    mente no se vacía de eso, si alguna parte de eso existe, conducirá inevitablemente a la ilusión. El cerebro -o
    la mente- debe estar por completo libre de toda ilusión, ilusión engendrada por el deseo, por la esperanza,
    por el anhelo de seguridad y todo eso.
    DB: ¿Está usted diciendo que cuando esto se hace, dicha acción abre las puertas a algo más amplio, más
    profundo?
    K: Sí. De lo contrario, la vida no tiene sentido; consiste meramente en repetir este patrón.
    N: ¿Qué es, exactamente, lo que usted quiere decir cuando afirma que el universo está en meditación?
    K: Lo percibo de ese modo, sí. La meditación es un estado de movimiento sin movimiento.
    DB: ¿Podríamos decir, en primer lugar, que el universo no está, de hecho, regido por su pasado? El universo
    crea ciertas formas que son relativamente constantes, de manera que quien lo mira superficialmente, sólo
    ve eso, y entonces eso parece estar establecido desde el pasado.
    K: Sí; el universo no está regido por el pasado. Es creativo, mudable.
    DB: Y entonces este movimiento es orden.
    K: ¿Aceptaría usted, como científico, una cosa así?
    DB: Bueno, ¡de hecho la aceptaría!
    K: ¿Estamos ambos locos? Planteemos la cuestión de otro modo: ¿Es realmente posible que termine el tiempo -toda la idea del tiempo como pasado- de modo que no exista el mañana en absoluto?
    Psicológicamente, existe entonces el sentimiento, la realidad factual de no tener mañana. Pienso que ésa es
    la forma más sana de vivir. ¡Lo cual no quiere decir que me vuelva irresponsable! Eso sería demasiado infantil.
    DB: Ésa es meramente una cuestión de tiempo físico, el cual forma parte, en cierto modo, del orden natural.
    K: Por supuesto, eso se comprende.
    DB: La cuestión es si hay en nosotros un sentido de experimentar el pasado y el futuro, o si estamos libres de
    ese sentido.
    K: Le pregunto a usted, como científico: ¿está el universo basado en el tiempo?
    DB: Yo diría que no, pero usted ve que el modo general...
    K: Eso es todo lo que quiero saber. ¡Usted dice que no! ¿Y puede el cerebro, que ha evolucionado en el tiempo...?
    DB: ¿Ha evolucionado en el tiempo? Más bien se ha enredado en el tiempo. Porque el cerebro forma parte del universo, el cual decimos que no se basa en el tiempo.
    K: De acuerdo.
    DB: El pensamiento ha enredado el cerebro en el tiempo.
    K: Muy bien. ¿Puede ese enredo ser desenredado, liberado, de modo que el universo sea la mente?
    ¿Entiende? Si el universo no es del tiempo, ¿puede la mente, que ha estado enredada en el tiempo,
    desenredarse a sí misma y, de ese modo, ser el universo? ¿Entiende lo que trato de decir?
    DB: Sí.
    K: Eso es orden.
    DB: Eso es orden. ¿Y diría usted que eso es meditación?
    K: Lo es. Yo llamaría a eso meditación, no en el sentido corriente del diccionario -reflexionar y todo eso- sino
    en el sentido de un estado de meditación en el que no existe elemento alguno del pasado.
    DB: ¿Dice usted que la mente se está desenredando a sí misma del tiempo y que también está, de hecho, desenredando del tiempo al cerebro?
    K: Sí. ¿Aceptaría usted eso?
    DB: Sí
    .


    ¡Guau! Saludos.

    Invitado
    Invitado

    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Jue Nov 10, 2011 9:16 pm

    Hola muy buen extracto, cuantos seguirán el hilo, cuantos han seguido en profundidad alguno de tus maravillosos temas.
    He leído las respuestas en todos, cuanta soledad si solo tienes eso.
    No es tiempo aun de que la masa comprenda, ni sera por mágico despertar. Se necesita una nueva herramienta, un nuevo ámbito, distinto, de lo conocido. Porque con la memoria, lo conocido, te llega el mismo resultado.
    Hay que adaptarse, moverse con su lenguaje y dejar lo otro para una verdadera comunión.
    Donde el lenguaje sea pulido, y, hay cuanto cuesta.
    "
    K: Lo es. Yo llamaría a eso meditación, no en el sentido corriente del diccionario -reflexionar y todo eso- sino
    en el sentido de un estado de meditación en el que no existe elemento alguno del pasado.
    DB: ¿Dice usted que la mente se está desenredando a sí misma del tiempo y que también está, de hecho, desenredando del tiempo al cerebro?
    K: Sí. ¿Aceptaría usted eso?
    DB: Sí."

    Ahora la mente colectiva esta siendo impactada por si misma, realizando cambios importantes para la supervivencia de la especie.
    Cada tanto lo hace, como siempre lo ha hecho.
    Debemos comprender eso.
    Lo otro, es un ámbito diferente que se logra individualmente, cuando logras salir del torrente, como desde hace eones de tiempo.
    Esa nueva actividad cerebral quema.
    Saludos.





    Invitado
    Invitado

    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Vie Nov 11, 2011 6:36 pm

    Ormuz escribió:Hola muy buen extracto, cuantos seguirán el hilo, cuantos han seguido en profundidad alguno de tus maravillosos temas.
    He leído las respuestas en todos, cuanta soledad si solo tienes eso.
    No es tiempo aun de que la masa comprenda, ni sera por mágico despertar. Se necesita una nueva herramienta, un nuevo ámbito, distinto, de lo conocido. Porque con la memoria, lo conocido, te llega el mismo resultado.
    Hay que adaptarse, moverse con su lenguaje y dejar lo otro para una verdadera comunión.
    Donde el lenguaje sea pulido, y, hay cuanto cuesta.
    "
    K: Lo es. Yo llamaría a eso meditación, no en el sentido corriente del diccionario -reflexionar y todo eso- sino
    en el sentido de un estado de meditación en el que no existe elemento alguno del pasado.
    DB: ¿Dice usted que la mente se está desenredando a sí misma del tiempo y que también está, de hecho, desenredando del tiempo al cerebro?
    K: Sí. ¿Aceptaría usted eso?
    DB: Sí."

    Ahora la mente colectiva esta siendo impactada por si misma, realizando cambios importantes para la supervivencia de la especie.
    Cada tanto lo hace, como siempre lo ha hecho.
    Debemos comprender eso.
    Lo otro, es un ámbito diferente que se logra individualmente, cuando logras salir del torrente, como desde hace eones de tiempo.
    Esa nueva actividad cerebral quema.
    Saludos.


    Hola Ormuz.

    Entiendo tus palabras y el sentir que ellas encierran. Tal vez recuerdes que en uno de mis primeros mensajes expliqué cuál iba a ser la línea de mis posteos. Y es ésa que tú ves. Sólo me propuse aportar ese color. Aquí y allá hay puntos donde uno puede apoyarse -planteos de temas, como el de este caso- para introducir lo que llamaría el punto de vista de lo eterno. Sé bien que no es ni será jamás un asunto de mayorías. No es para ellas que escribo. Tal vez alguno, remoto, anónimo y silencioso, capte la cosa, comprenda -y entonces el esfuerzo habrá valido la pena. Pero el resultado no depende de nosotros. Al respecto, no abrigo la más mínima expectativa de nada.
    Por otro lado, lo hago porque en alguna medida me sirve y me ayuda, y me gusta hacerlo. Seguiré con ello mientras disponga de ese poco tiempo que puedo dedicarle.

    He leído alguna vez que en momentos de especial turbulencia en la corriente del tiempo surge una relación especial entre ambas corrientes, la temporal y la eterna. Quizás también se trata un poco de eso, por lo cual es bueno que queden planteados todos los ámbitos -lo inmediato y lo lejano, lo inmanente y lo trascendente. Sin embargo, es cierto también que en cualquier época, y sin interesar lo poco o mucho que le importe al mundo, la corriente del despertar siempre estuvo aquí (loado sea el Altísimo...je,je).

    Para terminar, hablas también de la soledad. Hemos leído a Krishnaji. Sabemos que, en el camino estrecho, es un estadio ineludible. No reniego de ella.

    Bueno, basta de cháchara. Gracias por tus palabras, amigo, y hasta cualquier momento.

    Un abrazo.

    Invitado
    Invitado

    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Nov 23, 2011 5:38 pm

    Eso que llamamos “Tiempo” – En la Mecánica Cuántica 1
    Después de haber hablado de la trascendente revolución que sufre nuestro concepto de tiempo en las teorías de la relatividad especial y relatividad general, nos sumergiremos en las implicaciones físicas y filosóficas de otra eminente teoría, que logró tambalear los cimientos mismos del conocimiento humano sobre la naturaleza, y que hizo darnos cuenta de que el mundo es mucho más extraño y furtivo de lo que creíamos. En palabras de Werner Heisenberg:

    ¿Es posible que la naturaleza sea tan absurda como se nos aparece a nosotros en estos experimentos atómicos?
    Lo que hoy llamamos Física Cuántica tuvo sus raíces en el intento de remendar un ‘pequeño’ bache de la mecánica clásica, por el cual Max Planck se percató de que la única manera de que las cosas tuvieran sentido, era que la energía no se pudiera transmitir en cantidades arbitrarias, de forma continua, sino a ‘saltos’, en ‘paquetes’ discretos: que la energía esté cuantizada. A partir de esta aparentemente inofensiva cuantización, se desencadenarían transformaciones radicales en nuestro modo de entender el Universo, como la dualidad onda-partícula, las relaciones de indeterminación de Heisenberg, la violación del principio de conservación de energía, la reformulación del concepto de causalidad, las superposiciones, el entrelazamiento, la decoherencia… y la lista sigue.

    Para la lectura de este artí*** no necesitarás conocimientos previos de cuántica, aunque sí un par de aspirinas o una taza de café — hablaremos de conceptos bastante abstractos. Dada la riqueza y complejidad de estos temas, dividí este artí*** en dos partes. En la primera, comentaremos acerca de la hipótesis de la discontinuidad del tiempo, las relaciones de indeterminación, el Determinismo e Indeterminismo, y sus consecuencias. En la segunda, debatiremos en torno a las implicaciones filosóficas de las superposiciones cuánticas, la interpretación de Universos Paralelos de Everett, la simetría o asimetría temporal en la materia-antimateria, entre otras cosas, siempre bajo el lema “Antes simplista que incomprensible”. Recuerda también, que a tu disposición tienes la serie “Cuántica sin fórmulas” de Pedro, que puede ayudarte a asimilar mejor algunos conceptos que trataremos. Igualmente, no parto de la base de que la has leído.


    Max Planck (1858-1947)
    Como mencionamos arriba, a fines del sigo XIX Planck tuvo la revolucionaria idea de que la energía debe transmite en forma discontinua, lo que quiere decir que ésta no puede tener cualquier valor, sino múltiplos enteros de una ‘energía fundamental’ que es proporcional a la conocida constante de Planck, que se simboliza con la letra y que tiene el minúsculo valor de 6,63·10-34 J·s. Ahora bien, ¿qué significa que la energía esté cuantizada? Si tomamos una piedra y la soltamos, su energía cinética irá aumentando a medida que cae. Pero si la energía no puede tener el valor que se le dé la gana, así tampoco la velocidad de la piedra: el movimiento será discontinuo. Raro, ¿no? Sin embargo, ¿por qué al soltar la piedra naturalmente notamos un movimiento suave y continuo? Recuerda el valor de la constante de Planck; 0,00000000000000000000000000000000063 J·s. ¡Claro que no notaremos ninguna discontinuidad en el movimiento! Sólo a escalas subatómicas será, pues, de gran importancia esta constante.

    Por otra parte, Planck se preguntaba si sería posible establecer un sistema de unidades que no fueran arbitrarias o consecuentes del entorno humano –como el día, la hora, el segundo, que se derivan del movimiento de rotación de nuestro planeta–, sino universales, es decir que se desprendieran únicamente de las constantes físicas que gobiernan el Universo. (No, no estoy cambiando de tema; paciencia.) Para esto, le bastó utilizar apenas cinco constantes, consiguiendo así un hermoso sistema de unidades universales, que hoy llamamos Unidades Naturales o Unidades de Planck (de las que alguna vez también mencionó Pedro). Lo verdaderamente interesante de todo esto, es lo que significa cada unidad.

    Como comentamos en cierto artí*** anterior, el llamado tiempo de Planck (desde ahora ) representa el menor intervalo de tiempo en que algo pueda acontecer en nuestro Universo. En un tiempo menor a éste, la realidad dejaría de tener sentido. Antes de zambullirnos en las fascinantes implicaciones de esto, recordemos su valor, que se obtiene mediante:

    Donde es la constante de gravedad, la velocidad de la luz y la constante de Planck dividida en 2π (también llamada constante de Dirac). Veamos su valor explícitamente: 0,00000000000000000000000000000000000000000005 segundos: menos de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de la millonésima parte de un parpadeo… Sabrás disculpar esa insulsa cantinela, pero es casi imposible asimilar un tiempo tan ridículamente pequeño. Tanto es así, que si dispusiéramos de un reloj cuya aguja se moviera una vez cada , ésta tendría que girar a un trillón de trillones de veces la velocidad de la luz. No tengo más palabras.

    El tiempo de Planck se define como el tiempo que tarda la luz en recorrer la longitud de Planck, que representa el menor espacio medible en nuestro Universo, y tiene el valor de 1,61·10-35 centímetros, por debajo del cual se espera que la geometría euclidiana y las leyes de la física hoy conocidas dejen de funcionar. Pero, ¿esto significa que el tiempo y el espacio no son continuos, sino que constan de partes indivisibles?, ¿la realidad está compuesta por fotogramas y píxeles?

    Cuando hablamos del tiempo según Aristóteles, vimos las complicaciones conceptuales implicadas por la discontinuidad del tiempo y del movimiento. Aristóteles planteaba que todo intervalo es divisible; podríamos tomar un segundo y dividirlo a la mitad, luego a la mitad otra vez, y repetir el proceso sucesivamente sin que encontremos ningún límite. Esta concepción recibió luego un gran impuso con la invención del cálculo infinitesimal de Leibniz y Newton, que presuponía la infinita divisibilidad del tiempo y el espacio. ¿Cómo se acopla esto con la tesis de la discontinuidad?

    “Ah, pero el representa en menor intervalo de tiempo que podemos medir, no el menor tiempo en que algo pueda ocurrir; la limitación es humana, no propia de la naturaleza, y por consiguiente aquello no implica ninguna cuantización objetiva del tiempo”. Este argumento descansa sobre una concepción a veces llamada “realismo dogmático”, defendida principalmente por Einstein, que, dicho de modo sencillo, defiende que la realidad posee características determinadas, que existen previa e independientemente al conocimiento humano de ellas. Por ejemplo, si a las 14:30 horas en la oficina observo un florero, afirmo entonces que ese florero hubiera estado exactamente ahí y a esa hora, si no lo hubiera observado. Esto puede parecer algo absolutamente evidente, pero en el mundo subatómico las leyes de la física clásica –que explican los fenómenos de la vida cotidiana– no valen y lo que creemos ‘evidente’ u ‘obvio’ deja de serlo; en consecuencia debemos replantearnos todo lo que aceptamos a priori. La mecánica cuántica manifiesta que aquello que no está sujeto a la medición no es objeto de ciencia, lo que supuso un gran debate filosófico.

    Por ejemplo, podríamos afirmar que aunque el movimiento sea discontinuo debido a la cuantización de la energía, el tiempo en sí sigue fluyendo de manera continua. Pero ¿cómo podríamos medir esa continuidad si nosotros mismos, nuestros aparatos de medida, y toda la materia trabajan de forma discontinua? ¿Qué sentido tiene preguntarnos por el tiempo “de verdad” si a nosotros se nos manifiesta de una forma diferente? La cuántica cambia el rumbo del pensamiento científico, pues revela que la ciencia debe explicar lo que se mide y no lo que se es. Más abajo retomaremos este interesante punto.

    La forma más intuitiva de visualizar la cuantización del tiempo –que ya de por sí es terroríficamente abstracta–, es imaginarnos la tira de fotogramas de una película. Cada uno de los fotogramas existiría durante un , para luego destruirse y dar paso al siguiente, construyendo así lo que llamamos tiempo. Pero esta analogía puede resultar dificultosa cuando tenemos en cuenta el carácter relativo del tiempo, que nos enseña la teoría de la relatividad especial. Desde Einstein sabemos que no existe un estándar de tiempo único, con el cual etiquetar los acontecimientos físicos, de manera absoluta, sino que cada sistema de coordenadas tiene su propia métrica del tiempo, su propia versión objetiva de la realidad. Ahora bien, si la realidad consta por tanto de infinitas versiones –infinitos observadores posibles–, así también existiría no una sino infinitas tiras de fotogramas, que se correspondan a los mismos sucesos físicos.

    ¡Pero momento!, porque la teoría de la relatividad general sostiene que el espaciotiempo es un continuo no euclidiano, cuya métrica condicionada por la masa es la responsable de la gravedad, y en donde no existe cuantización alguna. En cambio la mecánica cuántica no tiene en cuenta en lo más mínimo a la gravedad, explica un mundo en donde la energía es discreta, el espacio y el tiempo son euclidianos, y predice la discontinuidad de estos últimos. ¿Cuál es la verdadera faz de la naturaleza? Tanto la relatividad general como la mecánica cuántica funcionan perfectamente bien en las escalas que se aplican. Pero en los fenómenos físicos en donde ambas son necesarias –como las singularidades en agujeros negros, el Big Bang, escalas de Planck– producen resultados absurdos, esto es, fallan. Por ejemplo, con la ciencia actual no podemos saber qué ocurría en el Universo antes de los primeros 5·10-44 segundos, es decir, antes del primer tiempo de Planck luego del Big Bang. (También hay los de la opinión de que no tiene sentido preguntarnos qué había antes del ‘primer fotograma de la película’.)

    Por ende, la hipótesis de la discontinuidad del tiempo y el espacio, predicha por la mecánica cuántica, requiere de una teoría unificadora –que explique los fenómenos cuánticos y gravitatorios– para ser confirmada o refutada; teoría que, hasta el momento en que se publica este artí***, no existe.

    La cuantización de la energía –que sí fue prontamente comprobada– más tarde conduciría a un replanteamiento filosófico de gran trascendencia: qué es el presente, el futuro y la causalidad, y qué podemos conocer de ellos.

    Werner Heisenberg (1901-1976)

    En el desarrollo de la mecánica cuántica, el siguiente paso lo dio Louis de Broglie en 1924 que, combinando la idea de Planck con la famosa equivalencia masa-energía de Einstein (E=mc2), dedujo que, así como las ondas pueden ser cuantos o partículas, las partículas, y en definitiva toda la materia, pueden comportarse también como ondas: ondas y partículas son la misma cosa. En 1925, Werner Heisenberg, a la edad de 24 años (¡!), se valió de esta dualidad onda-partícula para elaborar un modelo matemático que permitía, por primera vez, predecir de forma teórica los resultados medidos en los experimentos cuánticos: nacía formalmente la mecánica cuántica. Al año siguiente, Erwin Schrödinger reformularía el modelo de Heisenberg, de un modo substancialmente nuevo y más sencillo matemáticamente, en lo que se conoce como mecánica ondulatura. Una de las consecuencias más profundas de estos desarrollos fue la Relación de Indeterminación de Heisenberg, también llamada no de forma adecuada Principio de Indeterminación o Principio de Incertidumbre.

    En un sentido, la Relación de Indeterminación explica que no es posible conocer simultáneamente y con precisión arbitraria la posición de una partícula y su velocidad (en realidad el momento lineal, que es el producto de velocidad y masa), o su energía y el tiempo en que la posee. Es decir, la indeterminación se da en ciertos pares de magnitudes asociadas, como la posición y la velocidad, o la energía y el tiempo. Cuanto mayor es la precisión con que se mide una de estas variables, menor será la precisión con que conoceremos la otra, y viceversa. Por ejemplo, si diseñamos un experimento para medir con gran precisión la posición de un electrón, el valor de su velocidad será bastante ‘borroso’. De acuerdo, pero ¿por qué?

    La explicación que suele aparecer muy a menudo en la red, es que esto se debe a la influencia del observador sobre el sistema observado. Se argumenta que todo proceso de medición implica interaccionar con el objeto que se quiere medir, y en consecuencia modificarlo. Es muy común encontrar textos que exponen alegremente ejemplos como éste: “para medir la presión de un neumático es necesario dejar salir algo de aire, por lo tanto nunca conoceremos exactamente la verdadera presión, pues la hemos modificado al medirla”. A este respecto, pido a Pedro consenso de la siguiente expresión: ¡thbpppbppt! El ejemplo citado es totalmente absurdo, puesto que no tiene nada que ver con, ni refleja en lo más mínimo a, la Relación de Indeterminación; veamos por qué.

    En primer lugar, la Relación de Indeterminación de Heisenberg no dice en ningún momento que es imposible conocer con total precisión una magnitud particular. Lo que sí dice, es que la imprecisión conjunta de dos magnitudes asociadas no puede ser menor que un valor límite, que es del orden de la constante de Planck. Sí es posible conocer con total precisión la velocidad de, por ejemplo, un electrón, pero en ese caso será imposible conocer a la vez su posición.

    En segundo lugar, la razón de ser de las relaciones de indeterminación no tiene nada que ver con el proceso de medición, sino que se debe a la propia naturaleza discreta de la energía y a la dualidad onda-partícula; la ‘borrosidad’ es intrínseca a la materia, no al proceso de observación. Es cierto que toda observación implica interacción y por ende alteración –y no necesariamente en aquello que se está midiendo–, pero esa no es la razón de ser de la Relación de Heisenberg. Esto quedará en total evidencia cuando consideremos el caso de la indeterminación entre la energía y el tiempo, en la segunda entrega de este artí***.

    Ahora bien, lo anterior inevitablemente sugiere la pregunta: ¿es que yo no conozco la posición del electrón, o es que el electrón no tiene una posición determinada? Aquí es donde comenzaron a dividirse las aguas del pensamiento cuántico. Por un lado, Heisenberg, junto con Niels Bohr y Max Born, entre otros, sostenía que el indeterminismo es propio de la naturaleza. No es que el electrón tenga una posición determinada y que yo no sé cuál es; los conceptos clásicos de posición, trayectoria, duración, etc., no valen en el mundo cuántico, en donde rigen otras reglas. Es el electrón quien es borroso, no mi conocimiento de él. Y por otro lado, Einstein era de los que creían que el electrón sí tiene una posición perfectamente determinada, pero no es posible conocerla ya que la mecánica cuántica es una teoría incompleta, en la que faltan variables que no fueron consideradas.

    A Einstein no le gustaba para nada la idea de que la ciencia esté a merced del carácter azaroso e indeterminista de inserta la mecánica cuántica. Eso de que ‘no puedes saber simultáneamente la velocidad y la posición…’, ‘esto no tiene significado hasta que lo mides…’, le resultaba exasperante. De ahí su famosa frase, que a estas alturas empalaga el sólo hecho de citarla:

    Dios no juega a los dados con el Universo.
    Según su parecer, existe una realidad –aunque local– con características bien determinadas por la relación causal, es decir de causa y efecto, que existe entre los sucesos físicos. Detengámonos en esto.

    Desde que Newton publicó sus “leyes del movimiento”, surgió la idea de que todo en la naturaleza está mecanizado, que todo en el universo está sometido a una serie de leyes matemáticas bien definidas, que el tiempo es una cadena irrompible de causas y efectos. Así creció una corriente filosófica llamada Determinismo, de la cual fue Pierre Laplace (1749-1827) uno de los mayores exponentes. A Laplace se le ocurrió un experimento mental para ilustrar esta concepción, que generalmente se lo llama como ‘El Demonio de Laplace’.


    El tiempo era concebido como una cadena irrompible de causas y efectos.

    Si, por ejemplo, conocemos la posición, la velocidad y la masa de algunos cuerpos que chocan entre sí, podremos predecir con total certeza qué le ocurrirá a cada uno en cualquier instante de tiempo futuro o pasado. Supongamos el caso extremo, en que conociéramos la posición y el momento lineal (la velocidad por la masa) de todas y cada una de las partículas del universo. A efectos prácticos esto sería sobrehumano, pero perfectamente posible. Con todos estos datos podríamos calcular con absoluta certidumbre, de acuerdo a las leyes del movimiento, lo que sucederá en el universo en cualquier instante de tiempo futuro. Y no sólo en lo que respecta cuerpos inertes; recordemos que el pensamiento humano es un proceso molecular regido por las mismas leyes físicas que gobiernan la materia inanimada. Así que, conociendo las posiciones y velocidades de las partículas que conforman nuestro cerebro, sería totalmente posible predecir pensamientos futuros y pasados.

    De estas consideraciones, algunos físicos y filósofos llegaron a postular que la voluntad y la libertad humanas no existen en realidad, sino que toda decisión y acto del hombre son resultado de una sucesión ininterrumpida e inquebrantable de causa-efecto, entre las partículas que conforman la materia, regidas por las leyes físicas de la naturaleza. De tal forma, la concepción determinista admite que el futuro, en su totalidad, está contenido en el presente. Esto es, los sucesos futuros están inexorablemente determinados por los presentes. (Como hablamos en otro artí***, Leibniz también había desarrollado esta idea en su teoría de las mónadas.) Por ejemplo, si un suceso A implica B, el cual implica C, el cual implica D, el cual implica E, puedo saber con total certeza que si ocurre A, ocurrirá E. Pero si has atendido a las consideraciones hechas sobre las relaciones de indeterminación, ya deberías percibir que la tesis determinista no puede sostenerse.

    Sin embargo, aún mucho antes de Heisenberg, ya se habían hecho duras críticas al Determinismo, como la siguiente, que es bastante interesante. (Este párrafo hay que leerlo muy despacio.) Si con el conocimiento exacto del estado presente de mi persona, puedo predecir con total certeza mis pensamientos y comportamientos futuros, y si de hecho lo hago, entraría en conciencia de ellos, y tendría la posibilidad de no llevarlos a cabo, por lo que mi predicción determinista sería falsa. ¿Cómo puede el Determinismo implicar la ‘autopredicción’ de nuestras propias acciones futuras? Es posible que estés pensando que, aún así, todas las ‘autopredicciones’ podrían ya estar determinadas y que, al entrar en conocimiento de ellas, dejarían de tener validez, pues podrían no cumplirse. Pero si con el simple hecho de entrar en conocimiento de las predicciones, éstas dejan de tener validez, sólo la tendrán aquellas que no han sido conocidas, es decir aquellas que no hayan sido previstas. Llegamos entonces a una contradicción lógica: las predicciones deterministas son válidas en tanto no hayan sido predichas –en lo que respecta a procesos mentales–.

    La naturaleza está gobernada por el azar.
    Tanto en la mecánica de Newton como en la de Einstein, el Principio de Causalidad establece, en un sentido estricto, que mismas causas producen mismos efectos, esto es, una causa en determinadas circunstancias produce un solo efecto posible –que es el previsto por la teoría–. Pero esto deja de ser cierto en la mecánica cuántica, según la cual idénticas causas pueden producir efectos diferentes, aleatoriamente. Es decir, aparece el factor de azar, que rompe con la rígida cadena de causalidad, manifestada en las mecánicas de Newton y Einstein. No confundamos esto con lo que llamamos ‘azar’ en el mundo macroscópico. Por ejemplo, si dejamos caer un dado, el hecho de que salga el número 3 no es estrictamente un proceso aleatorio. Si repitiéramos el proceso dejándolo exactamente como lo hicimos anteriormente, con las mismas condiciones de aire, etc., saldría inequívocamente nuevamente el número 3. Es en el mundo subatómico donde entra en juego –nunca mejor dicho– el factor del azar. Las partículas se comportan de un modo que no es posible comprender con las nociones que tenemos de ‘anterior’, ‘posterior’, ‘posición’, ‘existencia’, etc. En palabras de Heisenberg:

    Cualesquiera sean los conceptos o palabras que se han formado en el pasado en razón del intercambio entre el mundo y nosotros mismos, la verdad es que no están estrictamente definidos con respecto a su significado; es decir, que no sabemos hasta dónde pueden ayudarnos a encontrar nuestro camino en el mundo. Frecuentemente sabemos que podemos aplicarlos a un extenso orden de experiencias internas y externas, pero nunca sabemos con exactitud cuáles son los límites precisos de su aplicabilidad. Esto es verdad hasta para los conceptos más simples y generales, como “existencia” y “espacio y tiempo”. En consecuencia, con la razón pura nunca será posible arribar a una verdad absoluta.
    Como decía Kant, no tiene sentido preguntarnos por la cosa en sí, sino por sólo qué podemos conocer de ella. No porque nuestros sentidos lo impidan, sino porque nosotros mismos formamos parte del todo que intentamos conocer. Es decir, desde la mecánica cuántica ya no se puede decir que por un lado hay un objeto cognoscible y por otro un sujeto cognoscente. No podemos intentar comprender la realidad como si fuera algo aislado, que está allí, a la espera de ser interpretado por un sujeto. La realidad sólo es tal en tanto se presenta ante el sujeto. La idea de Einstein de un mundo determinado e independiente del sujeto, se derrumba por el irrebatible nexo sujeto-objeto que inserta la mecánica cuántica. Cabe citar nuevamente a Heisenberg:

    [...] no podemos olvidar el hecho de que las ciencias naturales han sido formadas por el hombre. Las ciencias naturales no describen y explican a la naturaleza simplemente; forman parte de la interacción entre la naturaleza y nosotros mismos; describen la naturaleza tal como se revela a nuestro modo de interrogarla.
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    Sahú Ari Merek
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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Sahú Ari Merek el Miér Nov 23, 2011 6:22 pm

    Cualesquiera sean los conceptos o palabras que se han formado en el pasado en razón del intercambio entre el mundo y nosotros mismos, la verdad es que no están estrictamente definidos con respecto a su significado; es decir, que no sabemos hasta dónde pueden ayudarnos a encontrar nuestro camino en el mundo. Frecuentemente sabemos que podemos aplicarlos a un extenso orden de experiencias internas y externas, pero nunca sabemos con exactitud cuáles son los límites precisos de su aplicabilidad. Esto es verdad hasta para los conceptos más simples y generales, como “existencia” y “espacio y tiempo”. En consecuencia, con la razón pura nunca será posible arribar a una verdad absoluta.

    En realidad el tiempo no existe , " nosotros pasamos a través del tiempo " ya que éste es estático , Todo , sucede dentro de un continuo Temporal pero en diferentes Espacios , llámense dimensiones o regiones etc.
    Con el objetivo de percibir y comprender estos mecanismos , es que tanto la mente humana como otras de mundos lejanos , han sido divididas en tres tiempos y un espacio .
    El Todo absoluto solo lo perciben y funcionan dentro de él , los Dioses .
    Y a medida que nosotros las pequeñas almas evolucionamos , es que podemos ir unificando y derribando las divisiones , al ver , oir , y actuar con mayor expansión dentro del Todo .
    S.A.M.


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    Es el objetivo de cada alma , fusionarse con la pureza de la mente en cada vida. 
     
    Sahú Ari Merek 


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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Nov 23, 2011 6:28 pm

    Eso que llamamos “Tiempo” – En la Mecánica Cuántica (II)
    Continuamos con la serie en donde exploramos las principales concepciones sobre la naturaleza del tiempo a lo largo de la historia, de forma accesible. En la primera parte de este artí***, comentamos acerca de algunas consecuencias de la mecánica cuántica, como la hipótesis de la discontinuidad del tiempo y la ruptura del concepto de causalidad determinista, en virtud de las Relaciones de Indeterminación de Heisenberg.

    Durante el siglo XX, el desarrollo de esta nueva mecánica demostraría cuán equivocados estábamos acerca del funcionamiento básico de la naturaleza, derrumbado muchas nociones filosóficas milenarias, como el determinismo o el monismo, así como resucitando otras profundas concepciones, entre las que cabe destacar la del carácter incognoscible del Universo –en el sentido de Kant– o la del libre albedrío. Sin embargo, también brotarían nuevas y realmente interesantes implicaciones –a partir del estudio de desconocidos fenómenos subatómicos–, como la posibilidad de la ‘bifurcación’ del tiempo, o la Interpretación de Universos Paralelos del físico Hugh Everett (1930-1982).

    El tiempo era antiguamente concebido como un río. Pero el avance de la ciencia nos hizo reconsiderar si en verdad tiene sentido hablar de un único cauce. (Bifurcaciones del Río Saskatchewan. Fuente: www.geo.uu.nl)



    Especialistas y académicos advertidos están que esta serie sigue la filosofía “Antes simplista que incomprensible”. Además, como se dijo en la entrada anterior, aquí no se pretende explicar detalladamente los fundamentos de la mecánica cuántica, sino sólo mostrar sus principales implicaciones en la investigación de la naturaleza del tiempo, aunque sin necesidad de conocimientos previos. Para quienes deseen introducirse en aspectos de la cuántica en general, tienen la serie Cuántica sin fórmulas, de Pedro.

    Llegar al núcleo de la cuestión que a este artí*** concierne, requiere que primero nos familiarizarnos con algunos conceptos.

    Erwin Schrödinger (1887-1961)
    En busca de un modo más sencillo y menos abstracto que el de Heisenberg, a la hora de describir el mundo subatómico, Schrödinger formuló la famosa ecuación que recibe su nombre (Ecuación de Schrödinger), y que permite estudiar cómo va cambiando un sistema físico, como un electrón libre, a lo largo del tiempo. Él abandona la idea de que el electrón, por seguir con el ejemplo, es una partícula, y encuentra que tratarlo como una onda es más sencillo matemáticamente. El resultado de esa ecuación es lo que se llama función de onda del electrón. Esta función es un aparato matemático que describe completamente al electrón: no representa ninguna magnitud en particular, sino todas a la vez.

    No vamos a entrar en detalles, pero sepamos que las distintas características de la función de onda revelan diferentes magnitudes físicas sobre el sistema que se quiere estudiar. Pero recordemos asimismo las Relaciones de Indeterminación de Heisenberg (desde ahora RIH): si en la función, el valor de la velocidad está muy determinado, el valor de la posición será muy difuso, y viceversa.

    Esto implica que la función de onda no puede representar el estado exacto en que estará el electrón cuando realicemos la observación, como podría esperarse en la mecánica de Newton o en la de Einstein, sino todos los estados posibles o probables, dentro de lo que permiten las RIH. Ahora bien, todos estos estados posibles del electrón –que determinan por ejemplo los valores de su posición, energía, etc.– se encuentran superpuestos dentro de la función de onda. Vayamos despacio. En la física pre-cuántica lo que se hace es tomar datos de un sistema físico y con una ecuación averiguar cómo va a evolucionar en un determinado período de tiempo, obteniendo el resultado que inequívocamente mediremos en la realidad. Pero en cuántica, lo que obtenemos es una superposición de varios resultados, cualquiera de los cuales puede tener lugar en la realidad. No podemos elegir o inclinarnos por alguno de ellos antes de realizar la observación; el estado en el que se encuentra el sistema (en nuestro ejemplo, el electrón) es un estado de superposición.

    Este estado de superposición evoluciona en el tiempo mediante la ecuación de Schrödinger, de una manera que siempre estará formado por los mismos estados básicos. Es decir, no pueden aparecer con el tiempo estados nuevos, ni desaparecer otros, como por ejemplo modo tal que quede uno solo. Sólo cuando se realiza la medición física ‘desaparece’ la superposición y se observa uno solo de los estados previstos. A este proceso se lo llama colapso de función de onda, ya que viola la evolución temporal dada por la ecuación de Schrödinger, que establece que se mantienen todos los estados básicos intactos en el tiempo.

    Pero detengámonos un momento. ¿Qué significa que distintos estados posibles estén superpuestos?, ¿y qué nos dice esto sobre la naturaleza del tiempo?

    Uno de los principios más fundamentales y antiguos de la Lógica es el Principio de Contradicción (también llamado “de no contradicción”), que simplemente dice que dos proposiciones contrarias no pueden ser verdaderas al mismo tiempo. Por ejemplo, no es posible que una moneda muestre cara y no muestre cara a la vez. Lógico. Este concepto es importantísimo en la noción de tiempo desde Aristóteles hasta Einstein. El tiempo es introducido como necesidad de justificar el hecho de que, en efecto, los contrarios existen, en otras palabras, que en el mundo contemplamos cosas que son de determinada manera y que al cabo de un tiempo son de otra; ejemplo de esto es el movimiento, el cambio. El tiempo interviene para cumplir el papel de orden, de número, como decía Aristóteles. En resumen, una frase célebre de Einstein (algo irónica, claro, pero que ayuda a complementar la idea):

    La única razón para que el tiempo exista es para que no ocurra todo a la vez.
    Ahora bien, el concepto de superposición cuántica viene para complicar las cosas. La mecánica cuántica nos dice que hasta que no realicemos el proceso de medición, no podemos ir más allá de lo que nos muestra la función de onda, que contiene todos los resultados posibles en forma superpuesta. Por ejemplo, supongamos que la función de onda de un electrón nos dice que la posición de éste puede ser (0, 1), (0, 2) o (0, 3) (permíteme suponer que existen dos dimensiones de espacio, ¿sí?) Podríamos pensar: claro, pero aunque no la conozcamos, la posición del electrón debe tener uno de los valores posibles, del cual nos enteramos cuando realizamos la observación. Pero veremos que este argumento no puede sostenerse cuando tengamos en cuenta otras consideraciones. Es necesario aceptar que el electrón está en los tres lugares a la vez. En este proceso, el tiempo muestra una naturaleza distinta a la que estamos habituados, porque los contrarios coexisten simultáneamente, lo cual obliga o bien a rechazar el Principio de Contradicción, o bien a considerar una ‘bifurcación’ del tiempo.

    Consideremos el experimento de la doble rendija. Por si no lo conoces o no lo recuerdas bien, aquí dejo un vídeo explicativo. Si eres físico y/o lo tienes muy bien en claro, conviene que lo saltees o el autor de este artí*** no se hará responsable del desarrollo de onicofagia crónica o tricotilomanía.

    Lo que nos interesa de esto es que si intentáramos comprender este tipo de fenómenos con nociones de la física clásica, o más concretamente a partir de la intuición, nos enfrentaríamos con una paradoja, en virtud del Principio de Contradicción. Si le preguntáramos a Newton –o a Einstein– qué sucedería en esta situación, nos diría que el electrón pasa por una rendija o bien por la otra, y evidentemente eso no sucede. Entonces, ¿qué le ocurre al electrón en el momento de atravesar las rendijas? ¿Se divide en dos y se reintegra luego? ¿La indeterminación de su posición permite que esté en varios lugares a la vez? ¿El electrón interfiere consigo mismo, en el tiempo? Al respecto, Werner Heisenberg dice (énfasis mío):

    Este ejemplo muestra claramente que el concepto de función de probabilidad no permite una descripción de lo que sucede entre dos observaciones. Todo intento de encontrar tal descripción conducirá a contradicciones; esto demuestra que el término ‘sucede’ debe limitarse a la observación.

    Lo que está diciendo Heisenberg es tremendo, porque le está concediendo al tiempo un carácter subjetivo –o idealista, si se quiere–, que sugiere que no tiene significado físico lo que ocurre entre dos observaciones, y que el tiempo sólo es tal en tanto es concebido por el sujeto. Tal vez, como decía Kant, no tenga sentido preguntarnos por la cosa en sí, sino más bien qué podemos conocer de ella; es decir, que lo que observamos no sea la naturaleza en sí, sino la naturaleza presentada a nuestro modo de interrogarla. Muy bien pero… ¿entonces qué significa la función de onda?, ¿es simplemente una abstracción?, ¿qué alianza con la realidad tiene esa abstracción?

    Allá por 1957, el físico Hugh Everett propuso la Interpretación de Universos Paralelos (o Múltiples) para intentar encarar estas cuestiones. Antes que nada aclaro que no pretendo exponer una formulación rigurosa de la misma, sino más bien dar una idea intuitiva de lo que significa. Supongamos que tengo un dado común de seis caras. Si yo lo tiro al aire, la “función de onda del dado” me mostraría una superposición de las seis caras, como resultados posibles. Imaginemos que existe la misma probabilidad de que salga cualquiera de los seis números. Lo que dice esta interpretación es que cada resultado posible existe físicamente, pero en distintos universos. Éstos serían exactamente iguales (sí, partícula por partícula), salvo por el desenlace del suceso en cuestión. Si al caer, el dado muestra el número 3 por ejemplo, eso significa simplemente que estoy en el universo en el que la función de onda colapsó de modo tal que salió el número 3; lo que implica que inexorablemente en otros cinco universos habrían salido los restantes números (1, 2, 4, 5 y 6).

    No perdamos de vista que el ejemplo de los dados es simplemente una analogía. La interpretación de Everett versa sobre fenómenos subatómicos.
    Sé que esto puede sonar extraño, y no hay culpa; cuando Everett publicó su hipótesis fue ampliamente ignorado o rechazado. Pero en las últimas décadas, esta hipótesis estuvo en constante estudio y fue reconsiderada ya que permite dar respuesta a fenómenos de otra forma inexplicables. Según esta interpretación, todos los estados posibles superpuestos en la función de onda tienen lugar en la realidad, pero en universos distintos. Lo que es más, nosotros mismos como observadores también tendríamos nuestros “paralelos” presentes en tales universos, cada uno de quienes observaría un resultado posible.

    Algunos físicos y filósofos han calificado a esta hipótesis como no falseable, lo que significa que no sería susceptible de ser comprobada o refutada por experimentación. Lo cierto es que hasta la fecha no se ha encontrado evidencia –siquiera indirecta– que avale la interpretación de universos múltiples, aunque nada garantiza que en un futuro no se la halle (a la evidencia indirecta). Un comentario final: buscar en la red sobre este tema es una odisea; verás que resulta como caminar en bosques pantanosos cuando encuentras miles y miles de artículos ‘divulgativos’ del tipo “Universos paralelos comprobados”, o disparates similares. Ya sabes cómo son los medios. Mi consejo: cautela.

    Retomemos, sin embargo, el tema anterior, que aún hay muchas cosas interesantes por considerar. Existen frecuentes confusiones sobre la ecuación de Schrödinger, como cuando se afirma que no es determinista, lo cual es falso. La ecuación de Schrödinger es completamente determinista porque nos dice exactamente qué función de onda existirá en cualquier instante en el tiempo. Es en el proceso del colapso de la función de onda en donde aparece el indeterminismo, ya que cualquiera de los estados posibles superpuestos puede tener lugar en el universo –si se quiere, en nuestro universo–.

    Otro aspecto interesante es que la ecuación de Schrödinger es totalmente reversible en el tiempo, es decir, es igualmente coherente “si pasáramos la película al revés”. Recuerdas que, cuando hablamos de los procesos reversibles e irreversibles, vimos que la dirección del tiempo estaba únicamente determinada por el aumento de la entropía. Para los físicos y filósofos de la época, era algo estremecedor tener que aceptar que la única diferencia entre el pasado y el futuro esté dada simplemente por las probabilidades del desorden. ¿Acaso existirá alguna discrepancia realmente entre pasado y futuro, o se trata de la misma cosa? Acompáñame en el siguiente experimento mental.

    Imaginemos que arrojamos una moneda tan fuertemente que queda en órbita alrededor de nuestro planeta. El proceso físico “moneda orbitando planeta” es completamente simétrico y reversible en el tiempo. Si filmáramos este hecho y lo pasáramos de adelante hacia atrás, sería algo totalmente explicable por las leyes de la física. Ahora bien, en ese momento, el lado que muestra la moneda –cara o cruz– está indeterminado. “¿Cómo? ¡Pero no tiene sentido hablar del lado que muestra la moneda pues aún no ha caído!”. Así es, pero por favor concédeme lo que dije antes para que el experimento sirva a lo que deseo explicar.

    Mientras que yo no capture la moneda –de algún modo– la “función de onda de la moneda” seguirá mostrando una superposición de los resultados posibles: cara y cruz. Y esta función evolucionará en el tiempo de forma perfectamente reversible. Pero cuando la he atrapado –no me preguntes cómo– la función de onda colapsa hacia uno de los estados posibles y todo este fenómeno deja de ser simétrico en el tiempo.

    El proceso de colapso de función de onda, pues, comenzó a ser interpretado como una nueva ruptura de la simetría temporal –como una nueva “flecha del tiempo”– puesto que viola la reversibilidad de la evolución de los fenómenos cuánticos, dada por la ecuación de Schrödinger. E incluso se llegó a postular que este proceso tiene mayor fortaleza que el del aumento de la entropía, a la hora de designar una “flecha del tiempo” objetiva. Pero el problema es que el colapso de función de onda depende plenamente del observador: del sujeto. Entonces resulta algo aún más turbador considerar que el curso del tiempo esté absolutamente establecido por el sujeto, y que no sea nada objetivo.

    Lo cierto es que el fenómeno del colapso de función de onda es uno de los que menos entendemos en la actualidad, y que más debates ha generado entre físicos y entre filósofos. Nada podemos asegurar hoy.

    Profundicemos un poco más en otro asunto ‘con miga’ sobre este gigante concepto que es el de función de onda. Concretamente, ¿qué tipo de información nos brinda sobre la realidad? Las variables que definen las características y el comportamiento de un sistema físico, y que por tanto pueden ser medidas y operadas matemáticamente, en mecánica cuántica se llaman observables. Habíamos visto que las RIH se dan en ciertos pares de observables, como la posición y el momento lineal (masa por velocidad), que son llamados observables incompatibles o inconmutables, es decir que cuan mayor precisión tenemos en la medición de uno de éstos, menor es la precisión con la que conoceremos a su observable “pareja”. Lo que nos interesa es que para la mecánica cuántica el tiempo no es un observable.

    ¡¿Cómo?! Esto parece ser un problema bastante grave, pues ¿cómo se explica la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía? Volveremos a eso luego. Primero, ¿qué significa que el tiempo no sea una magnitud observable? El asunto es algo complejo, pero básicamente sucede que, a diferencia de los observables, el tiempo es entendido como un parámetro, dentro de la ecuación de Schrödinger, a partir del cual nos ubicamos en el momento en que queremos saber qué pasa con la función de onda que estamos estudiando. Si esto se parece al concepto de tiempo de Newton (“verdadero, matemático y que fluye sin relación con nada externo”), no es coincidencia. Justamente, en sus comienzos, la mecánica cuántica no tuvo en cuenta el carácter relativo del tiempo y del espacio, que manifiesta la Teoría de la Relatividad de Einstein.

    Paul Dirac (1902-1984)

    Sólo una mente brillante lograría combinar la noción de tiempo y espacio relativos con las ecuaciones cuánticas. Se trata de Paul Dirac (1902-1984) que en 1928 encontró una forma muy elegante de lograrlo, lo que le valió el Premio Nobel, al igual que a todos los físicos de los que estuvimos nombrando hasta aquí. Esta combinación de la relatividad especial (ojo, no relatividad general) con la cuántica, desencadenó una serie de totalmente inesperadas y profundas consecuencias. En principio, se pudo explicar por primera vez la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía, aunque cuyo significado es algo distinto que el de la posición y la velocidad. Una definición un poco más rigurosa de las RIH que la que estuvimos comentando, sería decir que la indeterminación de la posición () multiplicada por la indeterminación del momento lineal es siempre mayor a un valor límite, similar a la constante de PlanckLo que se puede expresar elegantemente de la siguiente manera:

    Es decir, es imposible reducir la indeterminación a cero; ésta siempre será mayor que la constante de Planck (o más precisamente “constante de Dirac”) dividida en 2. Bien, de manera similar la relación entre el tiempo y la energía adopta la siguiente forma (por favor, no la mires con horror; contempla su belleza):

    Se entiende, ¿no? Pero ojo, porqueno hay que interpretarlo como “la indeterminación del tiempo”, sino más bien como el período de tiempo en el que determinamos la energía de algo. Si miramos la ecuación desde otro punto de vista, esto se entenderá muy fácilmente. Pasemoshacia el otro lado de la igualdad y nos queda:Esto quiere decir que cuanto menor sea el intervalo de tiempo que usemos para medir la energía de, por ejemplo, un electrón, más indeterminada estará esta energía, ya que, como sabes, todo número dividido por algo que tiende a cero, es igual a algo que tiende a infinito. Cuanto más reducimos el intervalo de tiempo, más indeterminada estará la energía.
    uy bien, pero ¿me estás diciendo que la energía puede variar arbitrariamente, violando el principio de conservación de energía? Así es; cuando hablamos de intervalos de tiempo ridículamente pequeños, ocurren fenómenos ciertamente extraños. Un aspecto aún más fascinante de la indeterminación energía-tiempo es lo que generalmente se llama “Energía del vacío”. Piensa en esto: imaginemos una región muy remota del universo, totalmente privada de materia y energía; es decir, espacio vacío en el sentido más puro. En este caso –ideal, por supuesto– la energía presente estaría totalmente determinada: cero. Esto violaría la relación de indeterminación entre el tiempo y la energía, por lo que tal espacio vació no puede existir.

    ¿Entonces qué sucede? Los físicos llegaron a la conclusión de que en los pequeños intervalos de tiempo que admiten las RIH, se deben ‘crear’ cierto tipo de partículas para luego ‘aniquilarse’ entre sí. Bien, pero ¿cómo pueden crearse partículas literalmente de la nada?; ¿de dónde toman la energía? Por más extraño que parezca, de ninguna parte. Sobre esto, Heisenberg dice:
    [...] Por ejemplo, un esquema, cuando es interpretado en términos de acontecimientos reales en el espacio y el tiempo, lleva a una especie de reversión del tiempo; predeciría procesos en los que repentinamente se crean partículas en algún punto del espacio, cuya energía es luego provista por algún otro proceso de colisión entre partículas elementales en algún otro punto.
    Es decir, se podría interpretar que, para crearse, estas partículas toman la energía que se produce cuando colisionan y se aniquilan luego; en otras palabras, obtienen la energía desde el futuro. Es como si compráramos algo al fiado, y pagáramos luego. Pero claro, estamos hablando de intervalos de tiempo ínfimos (y de espacio también; conviene aclarar), casi inconmensurables, en donde parece darse esta “reversión del tiempo”, como decía el alemán. Evidentemente, la naturaleza del tiempo no es nada homogénea, en este sentido.

    Demás está aclarar que la existencia de este fenómeno de creación y aniquilación de partículas, demuestra claramente que las relaciones de indeterminación no tienen nada que ver con el proceso de observación, sino que son propias de la Naturaleza. Por otro lado piensa que esto no se da sólo en el vacío del espacio exterior, sino que está teniendo lugar en la habitación en la que lees este artí***, en frente tuyo, dentro de tu cuerpo, etc.

    Pero hay algo más –y con este tema cierro el artí***–. Para que las ecuaciones tuvieran sentido, Dirac supuso que en este fenómeno debería tener lugar un nuevo tipo de partículas, con propiedades muy curiosas: las antipartículas. Para cada partícula conocida, existe su correspondiente antipartícula que es exactamente igual, salvo por la carga, la paridad y el tiempo. Hace bastante, Pedro ha explicado breve y claramente de qué se trata esto, así que puedes leer este artí*** antes de continuar. Créeme que vale la pena.

    Asumo, entonces, que ya entiendes lo que significa la simetría de carga, paridad y tiempo, entre partículas y antipartículas. Existe un teorema fundamental, que dice que las leyes de la física son las mismas si cambiáramos la carga, la paridad y el tiempo de todas las partículas, esto es, ante las tres simetrías combinadas, lo que se llama como Simetría CPT. Es decir, si invirtiéramos las cargas, pusiéramos al Universo ‘reflejado en un espejo’ e invirtiéramos la dirección del tiempo, todo sería exactamente igual (desde el punto de vista microscópico, claro). En un principio, se aceptaba que cada una de estas tres simetrías por separado también era válida. Pero a mitad del siglo pasado se descubrió que la C y la P son violadas por ciertos fenómenos físicos, aunque ambas combinadas sí son válidas. Entonces, si la combinación CP se conserva por un lado, eso implica, de acuerdo con el teorema CPT, que la simetría T debe ser válida independientemente: que no existe una dirección privilegiada de tiempo.

    Conviene aclarar cómo es eso de que el tiempo es inverso para las antipartículas, ya que frecuentemente lleva a malentendidos. Se podría llegar a pensar que si existiera un planeta con seres compuestos de antimateria, el tiempo para ellos transcurriría de forma inversa a la nuestra. Aunque excitante, esto es falso. Lo que dice la simetría T es que, en lo que respecta a una antipartícula, es decir, desde el punto de vista microscópico, estudiar su comportamiento con las leyes de la física conocidas requiere invertir el signo del tiempo en las ecuaciones. Sí; es como si el tiempo fluyera al revés, pero sólo para la antipartícula individual. Recordemos que en el mundo macroscópico la ‘flecha del tiempo’ está dada por el aumento de la entropía, y éste no distingue entre materia y antimateria.

    En lo que respecta al mundo microscópico, no existía nada que indique una dirección –mejor dicho, sentido– del tiempo: para las partículas, pasado y futuro parecerían ser la misma cosa. Sin embargo, en 1964 se descubrió por primera vez un fenómeno que viola la simetría T. Se trata de la desintegración de cierto tipo de partícula (llamada Kaón o mesón K). Este hallazgo representó el primer proceso microscópico en donde existe una diferencia física entre el pasado y el futuro. Al contrario de la desintegración de las demás partículas, la del Kaón es la única que si la filmáramos en una película y la pasáramos en sentido inverso, veríamos un fenómeno que no puede existir en el Universo. Este descubrimiento fue de gran trascendencia para la comprensión del tiempo, aunque obviamente aún estamos muy lejos de llegar a un concepto certero.

    Espero que esta clase de ‘filosofísica’ no haya resultado demasiado densa. En las próximas entradas comenzaremos a desmenuzar el tema más apasionante de la serie: Los viajes en el tiempo. Hablaremos de cómo surge el concepto, de las posibilidades y dificultades teóricas, filosóficas y prácticas, entre otros temas de interés.
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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Miér Nov 23, 2011 6:31 pm

    S.A.M. escribió:Cualesquiera sean los conceptos o palabras que se han formado en el pasado en razón del intercambio entre el mundo y nosotros mismos, la verdad es que no están estrictamente definidos con respecto a su significado; es decir, que no sabemos hasta dónde pueden ayudarnos a encontrar nuestro camino en el mundo. Frecuentemente sabemos que podemos aplicarlos a un extenso orden de experiencias internas y externas, pero nunca sabemos con exactitud cuáles son los límites precisos de su aplicabilidad. Esto es verdad hasta para los conceptos más simples y generales, como “existencia” y “espacio y tiempo”. En consecuencia, con la razón pura nunca será posible arribar a una verdad absoluta.

    En realidad el tiempo no existe , " nosotros pasamos a través del tiempo " ya que éste es estático , Todo , sucede dentro de un continuo Temporal pero en diferentes Espacios , llámense dimensiones o regiones etc.
    Con el objetivo de percibir y comprender estos mecanismos , es que tanto la mente humana como otras de mundos lejanos , han sido divididas en tres tiempos y un espacio .
    El Todo absoluto solo lo perciben y funcionan dentro de él , los Dioses .
    Y a medida que nosotros las pequeñas almas evolucionamos , es que podemos ir unificando y derribando las divisiones , al ver , oir , y actuar con mayor expansión dentro del Todo .
    S.A.M.


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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Vie Nov 25, 2011 6:27 pm

    Hola.

    Parece bastante claro que no hay tiempo sin una conciencia que lo padezca. En tal caso, lo que llamamos "aceleración del tiempo" ha de ser algo relacionado con nuestra conciencia. Recordaré un fragmento de un texto titulado "Cómo tener más tiempo", de A. R. Orage, posteado en otro hilo:

    "El tiempo nos parece largo o corto, dependiendo de si lo consideramos lleno o vacío. Podemos compararlo con un hilo en el que están ensartadas una serie de cuentas. Cuando ellas están muy juntas, no vemos el hilo. Cuando están separadas, por ser pocas, veremos trozos del hilo que las une.

    A la vez que nos quejamos de estar aburridos por tareas pesadas, también lo hacemos de tener poco tiempo disponible. Cuando estamos conscientes del paso del tiempo, nos aburrimos. Cuando no estamos conscientes de ello, por la gran cantidad de acontecimientos que ocurren, el tiempo pasa muy rápido."


    ¿Es esto entonces? ¿Tenemos hoy por hoy más cosas que hacer -debido, por ejemplo, a que la conciencia está despertando- y por eso sentimos que el tiempo se nos acorta?

    Voy a recordar también un video muy interesante -posteado antes en un hilo similar-: "Robert Anton Wilson sobre la aceleración del tiempo hacia 2012", que desarrolla esta idea. Saludos.


    [youtube] [/youtube]

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 11:31 am

    EgbertGh escribió:Hola.

    Parece bastante claro que no hay tiempo sin una conciencia que lo padezca. En tal caso, lo que llamamos "aceleración del tiempo" ha de ser algo relacionado con nuestra conciencia.
    Hola EgbertGh, asi es y seria muy interesante mas articulos he informes sobre este topico en el hilo de este tema, así como que otros miembros opinen sobre su percepción individual con relación al aceleramiento del devenir del tiempo que muchos están sintiendo.
    También copio otra vez el video de Terence McKenna, véanlo solodura tres minutos.

    Saludos.

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 11:58 am

    Hola a todos: en primer lugar, interesante vídeo y coincido plenamente que en pocas décadas ha cambiado muchas cosas a nivel general.
    A nivel particular, y de hecho lo hablé hace poco en mi entorno familiar, ya ha pasado otro año y parece que fue ayer cuando empezábamos el 2011. Mi percepción es que vivimos inmersos en nuestra rútina diaria cómo máquinas y cuando hicimos un ánalisis de este 2011, pocos momentos señalados vinieron a nuestras mentes, triste, pero real.
    Con esto quiero decir, que esta aceleración del tiempo es real pero una gran parte de este suceso, creo que es producido por la famosa "rutina", y encima parece que me faltan horas del día.


    Un saludo

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 1:11 pm

    Gracias yoga por tu aporte.


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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 1:18 pm

    La aceleración del tiempo
    Hace más o menos 4,000,000 de años, los primeros seres, antepasados de los seres humanos, caminaron por la tierra. A través de laaargos periodos de tiempo, esta especie fue evolucionando, cada vez más y más rápidamente, veamos:
    existieron hace
    Australopithecus: 4.5 millones de años
    Homo (habilis,erectus,sapiens): 2.5 millones de años
    Homo sapiens neanderthalis: 250,000 años
    Homo sapiens sapiens: 50,000 años
    Eso es en cuanto a la evolución de una especie a otra, pero también podemos ver la evolución de la presente especie:

    hace
    14,000 En Europa es domesticado el caballo y el perro.
    12,000 fue posible que se realizaran los primeros cultivos
    10,000 En el medio oriente se había domesticado la cabra y las ovejas.
    9,000 Cultivos en los valles de la India.
    8,000 Es posible que aparecieran las primeras granjas en Europa y surgieran las primeras sociedades agrícolas en China.
    8,000 Jerico, primer ciudad amurallada de la que existen registros.
    7,000 Primeras comunidades agrícolas en meso América.
    4,500 Vestigios de sociedades agrícolas Mayas y de Sudamérica.
    3,500 Los sumerios empiezan a utilizar la rueda.
    3,000 Invención del ábaco
    2,800 Escritos ideo silábicos egipcios y utilizan hojas de papiro.
    1,400 Surge la escritura fonética.
    960 Gutemberg inventa la imprenta
    800 Aparecen los primeros escritos fonéticos griegos.
    350 Hipocrates funda una escuela de medicina racional en Grecia 387 Platón funda la Academia, considerada como la primer universidad europea.
    era común:
    50 Diocles escribió el primer libro conocido de anatomía.
    1266 Roger Bacon estableció la importancia del uso del método experimental.
    1500 Época en la que vivió Leonardo da Vinci, reconocido pintor, anatomista e inventor.
    1,600 Invención de la Pascalina
    1700 Newton escribe las leyes de gravitación universal.
    1789 Revolución Industrial
    1790 Liebing estudia la química aplicada a la agricultura
    1837 Invención de la máquina de escribir
    1859 Ch. Darwin publica la obra "On the origin of species".
    1943 Primer ordenador electrónico (Colossus)
    1960 Invención de los circuitos integrados
    1990 Invención del internet

    Lo más obvio de observar es que estamos evolucionando cada vez más y más rápido. El mismo proceso de evolución que antes llevaba millones de años, hoy solamente tarda unos cuantos años (ni siquiera lustros, décadas o siglos).

    Pero esta aceleración no es solamente tecnológica, también se puede sentir de muchas otras formas. Por ejemplo, en la mente... Cada vez estamos perdiendo más la paciencia y tolerancia mutua, los conflictos bélicos, en vez de haberse sosegado se han aumentado y escalado. Todos pensábamos que con el final de la Guerra Fría todo iría en dirección positiva, hacia la paz global, pero la falta de paciencia y tolerancia nos trajo hasta este lugar/momento. Eso (según yo) es debido a la aceleración de nuestra evolución, la aceleración de la humanidad, la aceleración del tiempo.

    Hoy en día parece que nos dirigimos a un holocausto nuclear inevitable. La intolerancia entre el oeste y los países árabes nos ha llevado a una espiral de violencia que al parecer no tiene final, bueno, o el final será el uso de armas de destrucción masiva. Algunos expertos en la materia dicen que esta será la secuencia de eventos: Israel lanza un ataque aéreo sobre una instalación nuclear Iraní - Iran lanza misil(es) con armas químicas a Israel - EEUU interviene con armas nucleares, bombardea Iran - Israel (o lo que quede) ataca a Iran con fuerza devastadora.
    Esto daría comienzo a una etapa completamente diferente en la historia de la humanidad, pues EEUU estaría justificando el uso de armas nucleares,(sin importar cual es la justificación, lo importante es que "se puede justificar"), lo que abriría paso al uso de armas nucleares en cualquier otro conflicto.http://mauweb.blogspot.com

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 1:23 pm

    La aceleración del tiempo
    "La percepción del tiempo es una de las cosas que más han variado últimamente. La tendencia de nuestras sociedades es a negarlo en cuanto acontece, a rechazarlo, sepultarlo, sellarlo y, si es posible, olvidarlo al instante (...) El resultado, como he dicho, es que todo ocurre a mayor velocidad y a la vez todo se aparece más largo mientras no sucede."
    Javier Marías, Mano de sombra.


    Una de las grandes obsesiones del ser humano ha sido y seguirá siendo la fugacidad de la vida, el inevitable paso del tiempo. Borges dejó magníficas muestras de este sentimiento en poemas como "Heráclito": "El río me arrebata y soy ese río / De una materia deleznable fui hecho, de misterioso tiempo. / Acaso el manantial está en mí. / Acaso de mi sobra / surgen, fatales e ilusorios, los días". Desde Heráclito el río es utilizado como una metáfora de la fugacidad del tiempo. "Nadie baja dos veces al mismo río", dijo el filósofo. Para Borges, el esclarecimiento de este aforismo produce una sensación semejante a un "principio de horror sagrado": nadie baja dos veces al mismo río no sólo porque la realidad que nos circunda está sometida al devenir, sino porque nosotros mismos también somos devenir. Apenas somos una sombra en medio de la eternidad que nos envuelve.

    Sin embargo, desde hace algún tiempo es frecuente la sensación de que el tiempo transcurre mucho más rápido que en épocas pretéritas. Es como si aquella levedad de la que hablaba Kundera en La insoportable levedad del ser se hubiese instalado en nuestras vidas y amenazara con quedarse definitivamente en ella. En la actualidad, los acontecimientos cambian a un ritmo vertiginoso: aquello que tuvo validez ayer, probablemente ya no la tenga hoy y seguro que dejará de tenerla mañana. La lista de ejemplos para corroborar esta afirmación sería interminable. Todo es precario y efímero. La levedad, insobornable y altanera, preside nuestros días.

    A Ortega le gustaba decir que la vida es "futurición". Se refería al hecho de que nuestra existencia está orientada fundamentalmente hacia al futuro: vivir consiste en tener que decidir constantemente lo que vamos a ser. La vida no se entiende sino como un proyecto orientado hacia el futuro. Por eso, de los tres momentos temporales que condicionan y limitan nuestro horizonte, pasado, presente y futuro, es este último el más decisivo. El pasado es irrefutable, por lo tanto, de poco sirve que nos ocupemos de él, salvo para tener en cuenta el camino que nos ha llevado a ser lo que somos. El presente es un instante inasible y, como tal, representa lo inmediato: todo lo que es ahora deja de serlo rápidamente para convertirse en pasado. En cambio, el futuro es lo que se encuentra más allá de este presente perecedero para orientar las decisiones que tomamos en él. Sin una proyección de nuestra existencia en el futuro, si no visualizamos aquello que queremos llegar a ser, no sabríamos qué elegir entre el inmenso abanico de posibilidades que constituye el presente. Por eso la vida es "futurición": una proyección constante hacia un futuro que encauza y condiciona las decisiones del presente.

    Aunque los seres humanos no siempre fueran conscientes de su influencia, este esquema temporal ha delimitado siempre la existencia. Pero la actual aceleración del tiempo histórico ha provocado una nueva interpretación de los tres momentos temporales mencionados anteriormente. El presente se ha vuelto aún más volátil, ha perdido consistencia ontológica y apenas consigue perdurar en el tiempo que lo consume, como un ácido devora el duro acero convirtiéndolo en una mancha informe. En un artí*** titulado "El temor de vivir a destiempo", Javier Marías describe esta sensación de extrema fugacidad de la siguiente manera: "Nos encontramos así, en cierto sentido, con la aplicación literal de lo que en efecto hace el tiempo: minuto o segundo que llegan, minuto o segundo que ya han transcurrido, y que en tan breve espacio de tiempo han pasado de ser futuro a ser pasado, de no haber llegado a haberse ido". El destino del presente es su rápida e inexorable caducidad, antes incluso de que llegue a acontecer.

    Por su parte, el pasado, con toda la herencia cultural que acumula, es considerado un anacronismo obsoleto, un lastre sin más utilidad que la de adornar las vitrinas de los museos y los libros de historia. Y, finalmente, el futuro ya no es el horizonte que orienta y delimita las posibilidades de lo humano, sino un inconmensurable almacén de novedades dispuesto a satisfacer las apetencias inagotables de consumidores con poder adquisitivo.

    Es difícil saber cuáles serán las consecuencias de esta aceleración del tiempo histórico a largo plazo, si serán positivas o negativas. Pero, de ser cierta la idea heideggeriana de que el ser se concreta y define a través del tiempo, no se puede negar que en la actualidad el ser es más efímero y precario que nunca. O como afirmó Kundera, la levedad del ser se ha convertido en un hecho insoportable.
    Publicado por Rubén Benítez
    http://www.canarias7.es

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 1:24 pm

    Un placer Ormuz, es la sensación que tengo del tiempo a nivel personal.

    Un saludo

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Dom Nov 27, 2011 1:29 pm

    Terence McKenna y su visión del 2012 : La aceleración del tiempo, Nuevos mapas del Hiperespacio

    Presentamos a continuación una entrevista que le hizo Carla Sinclair para el magazine electrónico Boing Boing:

    BB: Acabo de leer Archaic Revival y ha sido interesante. ¿Qué quiere decir con que vamos a ser irreconocibles en 2012?

    TM: Como yo no trabajo para cualquier institución académica, ni alimento las ideas de cualquier gobierno o empresa, soy libre de pensar lo que quiera acerca de la realidad. Y creo que el fenómeno que la mayoría de personas pueden estar de acuerdo que está ocurriendo es que el tiempo se ha estado acelerando a lo largo de la historia humana, por ejemplo, o en durante el siglo XX, o en los últimos 25 meses. Así que en lugar de ver esto sólo como algo trivial o un artefacto de la acción de percibir, me gustaría pensar que es real, que el tiempo está, de hecho, acelerándose. Cuando miramos hacia atrás en la historia del universo, vemos que esto ha estado sucediendo durante mucho, mucho tiempo. Las cosas han estado sucediendo más y más rápido y más rápido.

    BB: ¿Quiere decir aceleración física?

    TM: Si. Así que, por ejemplo, inmediatamente después del nacimiento del universo, hubo un largo período de tiempo donde lo único que pasaba era que se estaba enfriando. La cantidad de energía era tan alta que no se podía obtener moléculas, no se podía conseguir estructuras estables, no se podía obtener sistemas atómicos. El universo era muy simple y muy caliente. Al enfriarse, se hizo más complejo. Las caídas en la temperatura permitieron que ocurran cosas nuevas, basadas en sucesos anteriores. Así, por ejemplo, primero obtienes electrones orbitando alrededor de un núcleo, y luego consigues la química atómica por primera vez. El universo se enfría, pasa el tiempo, y consigues la química molecular; las uniones de menor fuerza que se pueden formar sólo a temperaturas muy bajas. Eso permite que se formen los polímeros complejos.

    BB: Bueno, ¿cómo todo esto puede hacer que nuestra Tierra gire más rápido para acelerar el tiempo?

    TM: Sígueme ahora. Así que este proceso de complejización está ocurriendo en la naturaleza. Cuando lo miras, te das cuenta de que ha sucedido más y más rápido. Tomó mucho tiempo para que haya vida, o simplemente para formar planetas y para que se asienten las estrellas. Luego, una vez que se obtuvo vida, la forma proliferó muy rápido, y por rápido me refiero a una escala de cientos de millones de años, y luego aparecieron los animales superiores. Después, animales como nosotros, y el idioma y la cultura, la escritura, los medios electrónicos. Estos pasos se producen cada vez más rápidamente, lo que lleva a la conclusión de que la historia humana y la presencia de la fabricación de herramientas, hacer poesía, y las criaturas pensantes de este planeta están siendo capturadas por una especie de anomalía que se cierne sobre el espacio y el tiempo, o tienen la suerte de estar muy cerca de esta anomalía. Puedes pensar en ello como una colisión con un agujero negro hiper dimensional.

    Nosotros y nuestro universo y todo lo que hay en él está siendo aspirado más y más hacia la presencia de algo que parece estar hecha de pura idea. Es muy difícil de entender, pero explica básicamente lo que está pasando en este planeta; por qué es que hace 50.000 años, unos monos lanza-*** decidieron empezar un largo camino hacia el transbordador espacial y hacia una economía global integrada y hacia la contaminación tóxica. Un proceso único en la naturaleza se desató hace 25,000 ó 50,000 años. Desde ese momento existe una presión tremenda en la expresión simbólica y las consecuencias culturales de esta expresión simbólica que es la tecnología. Y ahora, hemos dado una de las últimas vueltas de tuerca, y los límites del planeta se están alcanzando. Pero el proceso no muestra signos de desaceleración. Así que en lugar de ver esto como un apocalipsis o como el terrible destino final de la humanidad, lo veo como un fenómeno natural. La historia humana no es nuestra culpa.



    El mundo se está volviendo cada vez más extraño y raro, a pasos agigantados. Se está moviendo más y más rápido. Parece ciencia ficción. Tienes enfermedades epidémicas capaces de aniquilar la vida humana y, al mismo tiempo, los rumores de fusión en frío y los viajes estelares. Al mismo tiempo, hay gente que se encuentra en sus habitaciones, en medio de la noche, rodeados por seres pequeños y grises. Toda esta locura que está ocurriendo es el desmoronamiento de la civilización occidental y el fin del segundo milenio. Si metes drogas psicodélicas en el conjunto, las plantas chamánicas y este tipo de cosas, y haces viajes hacia el superespacio arquitectónico de la cultura, te das cuenta con rapidez que el huevo cósmico se está rompiendo.

    BB: Pero, Terence, ¿qué tiene que ver toda este raro fenómeno con el tiempo?

    TM: Bueno, cuando analizas las rarezas, te das cuenta de que existen conexiones inusuales. Conexiones entre cosas que no suelen estar conectadas. Esta fue la percepción del surrealismo. Otra forma de pensar. Lo que significa la aceleración del tiempo es que todas las fronteras se están empezando a disolver; los límites de espacio y el tiempo, y todo está empezando a unirse en algún tipo de interfase organometálica-hombre-máquina-cultural-espiritual-material, algo que se está extendiendo como un arrecife de coral por todo el planeta. A fin de no fliparlo y ver todo esto como el final de los tiempos o el apocalipsis, tienes que pensar que todo esto está, en primer lugar, bajo control. La pregunta es, ¿de qué? Yo creo que está controlada por algo como la mente de Gaia.

    BB: ¿La mente de Gaia?

    TM: Sí, el planeta es algún tipo de inteligencia organizada. Es muy diferente de nosotros. Ha tenido cinco o seis mil millones de años para crear una mente lenta y paciente, hecha de océanos, ríos y de lluvia, bosques y glaciares. Está tomando conciencia de nosotros al mismo tiempo que nosotros tomamos consciencia de ella, por extraño que parezca. Es difícil imaginar a una pareja más extraña: unos monos tecnológicos y un planeta que sueña. Sin embargo, la vida de cada uno depende del otro, y existe un sentimiento hacia este objeto inmenso y extraño, sabio, viejo, neutral, que está tratando de averiguar por qué sus sueños son tan atormentados y por qué todo está fuera de equilibrio.

    La cultura se desmorona. Está ocurriendo y nadie sabe a dónde nos conducirá su desmoronamiento. Están haciendo modelos con ordenadores, algunos de los cuales indican que ya es demasiado tarde, que si los hombres y mujeres de buena voluntad se adelantaran y tomaran el control, sería ya demasiado tarde. Yo no lo creo. Creo que hay un plan muy importante en todo esto que no viene de Dios Todopoderoso, ni nada de eso. Viene de la biología. Es la arquitectura del avance evolutivo que está grabado en cada molécula de ADN en el planeta. Esto va a suceder; la cáscara del huevo se está rompiendo. El útero se rompe y no hay manera de salir ahora, sólo algún tipo de viaje aterrador a través de la experiencia del nacimiento. Los próximos 30 años nos mantendremos al vilo del precipicio, porque esto apenas ha comenzado. Ahora mismo estamos viviendo en la penumbra dorada de la civilización occidental. El largo atardecer del racionalismo cartesiano. Más adelante encontraremos el de la agricultura, la perturbación atmosférica, los conflictos étnicos, las enfermedades de transmisión sexual, la propaganda, las superdrogas y un montón de cosas buenas. Pero va a ser terrorífico lo que encontremos al final de este tiempo, porque habrán muchas cosas que se desatarán. Lo que ocurre es que nos estamos convirtiendo en otra cosa.

    Ahora mismo estamos en el proceso de responder tu pregunta original, que era: ¿Qué quiero decir con que vamos a ser irreconocibles en 2012? Debido a que no podemos seguir siendo reconocibles y sobrevivir. Nosotros los monos adoramos una buena pelea, así que ahora se acerca la presión. Los besos y los abrazos tienen que parar; la lucha será salvaje, pero somos inteligentes. Somos supervivientes.

    Y finalmente, ¿qué significa toda este incremento en la velocidad? Lo que significa es que finalmente el tiempo irá tan rápido que el resto del futuro (todo el futuro) pasará en unos pocos segundos. Es es similar a la expansión del espacio y del tiempo en el nacimiento del universo. Habrá una contracción del espacio y del tiempo al final, que será similar al estallido de una burbuja. Eso es lo que creo que se encuentra en la base de aquello que tira de nosotros hacia sí mismo y que parece estar situado en los últimos meses de 2012.

    BB: ¿Cómo escogiste el 2012?

    TM: Bueno, eso es una historia complicada, querida.

    BB: Es demasiado pronto. Elija una fecha posterior.

    TM: Parece demasiado pronto para ti, ¿verdad?

    BB: Sí, sí.

    TM: Bueno, cuando lo elegí estaba el doble de lejos. Pero tienes razón, se siente como si estuviéramos yendo hacia esa fecha a toda prisa. Por otro lado, si tienes un colapso exponencial, realmente te puede *** por sorpresa. La explosión del universo debe de haber cogido a alguien por sorpresa.

    BB: ¿Cómo será el 2013?

    TM: Esa es una buena pregunta. Es como preguntar: “¿cómo vamos a imaginar lo que en principio no se puede imaginar?” Por otro lado, hay formas de acercarse a ello, o modelarlo, maquetarlo. Creo que lo que está pasando es una especie de conquista de las dimensiones. La dimensión anterior en la que has estado incrustada se convierte en un plano unificado desde el punto de vista nuevo. Tal vez lo que está ocurriendo es que la cultura, de alguna manera, va a comprimirse en sí misma hasta convertirse en una especie de hiperespacio intelectual. Entonces la pregunta sería: ¿dónde estaría esta nueva cultura? ¿Se posaría en la pestaña de una mosca de la fruta? Podemos llegar a ser como los virus e ir a la deriva entra las nubes estratocúmulos? No lo sé, pero en este punto no me interesa saberlo. Creo que tenemos mucho por delante . Creo que la gente no entiende. Como el Firesign solía decir: ‘Todo lo que sabemos es incorrecto”. Pero este punto de vista es muy liberador, porque si todo lo que sé está mal, entonces todos los problemas que pensaba que eran insolubles se pueden ver de forma diferente. Y hay una manera de *** el mundo y volverlo irreconocible. No entendemos realmente qué es la conciencia en sus niveles más profundos. Con algunos de los alucinógenos de triptamina, ves el conjunto de posibilidades en las que preguntas como “‘¿estás vivo?”; “¿Estás muerto?”; “¿Tú eres tú?”, pareces haber sido superadas. Creo que la gente tiene una concepción muy estrecha de lo que es posible con la realidad y no entienden que estamos rodeados por el abismo de lo incognoscible y nadie sabe lo que hay ahí fuera.

    ——————

    Terence McKenna sufrió migrañas durante mucho tiempo; a mediados de 1999 regresó a su casa en Hawaii después de una gira de conferencias. Comenzó a sufrir de dolores de cabeza cada vez más dolorosos. Todo esto culminó con tres ataques cerebrales en una sola noche, que, según sus propias palabras, fueron las experiencias psicodélicas más poderosas que jamás había experimentado. Tras ser hospitalizado de emergencia en el hospital en Oahu, Terence fue diagnosticado con glioblastoma multiforme, una forma muy agresiva de cáncer de cerebro. Durante los próximos meses se sometió a diversos tratamientos, incluidos tratamientos experimentales con radiación gamma. Murió el 3 de abril de 2000, a la edad de 53, rodeado por sus seres queridos. Le sobreviven su hermano Dennis, su hijo, Finn, y su hija Klea.
    http://xochipilli.wordpress.com/

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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Lun Nov 28, 2011 10:03 am

    Hola.

    Dejo otra nota sobre al asunto.

    ¿SIENTES QUE VA TODO MUY RÁPIDO? ¿SIENTES QUE TODO SE ACELERA? ¿SIENTES CAMBIOS EN TI Y EN LO QUE VES?

    Hace ya unos 50 años, comenzamos a entrar con más fuerzas en las puertas energéticas de la Galaxia.

    Antes de comenzar con la siguiente explicación, quiero hacerles recordar algo por si no lo saben o no lo recuerdan: ¿sabemos todos que hay muchos soles y que unos giran alrededor de otros? La Luna, un planeta muerto, gira alrededor de la Tierra (debido a una colisión sucedida hace millones de años, cuando aún no había vida sobre nuestro mundo); la Tierra gira alrededor del Sol (período que dura todo un año), y nuestro sol gira alrededor de otro sol, Sirius, y éste de otro más grande, Alcyone, y así, hasta el gran cúmulo de soles del centro de la galaxia, el corazón de nuestro sistema.

    La Galaxia es un espiral, lleno de soles y estrellas, y estos soles se iluminan unos a otros. Entre ellos, hay millones de nebulosas, nubes de polvo, planetas muertos, asteroides, gases, que desvirtúan la luz. Estas nubes, hacen que cada miles de años, la luz de esos soles más brillantes, no iluminen a los soles más pequeños.




    Nuestro sol, es uno de esos tantos pequeños, un Sol que está asomándose por entre las nubes. Cuando nuestro sistema solar, como el de muchos otros, comienza a atravesar el radio de luz de los otros soles, todo lo que antes estaba en la oscuridad de los soles pequeños, comienza a movilizarse, iluminándose.
    ¿Cuál es el proceso de Iluminación?

    La Materia, ¿qué es?… Es un conjunto de diferentes grados de energía, es energía cósmica, es luz, vibrando muy fuerte, colisionando, chocando, ordenándose, generando formas, contextura, firmeza, materia… pero al fin y al cabo… luz, luz cósmica, energía pura, lo mismo forma todas las cosas que conocemos y desconocemos, lo que podemos ver y lo que no vemos. Lo que nos hace una cosa u otra, vivos o muertos, espíritus o humanos, lo que nos pone en Tercera Dimensión, o en Quinta, es simplemente la vibración de esa luz, de esa energía, que forma lo visible.

    El grado de vibración puede ser bajo, estable o rápido… a esos tres niveles de vibración de la materia nosotros le llamamos: Pasado, Presente y Futuro. Ahora… ¿qué sucede si a esa luz estable… de presente… le agregamos de repente muchísima cantidad de Luz? Luz a la cual no estamos acostumbrados en esta vida… luz de otros soles más lejanos, soles que para nosotros no son más que estrellitas.

    Como una dosis de droga… todo comienza a alterarse… la energía deja de ser estable, y comienza a acelerarse y colapsar… De vez en cuando, baja la vibración, y otras sube, en picos discontinuos, ya que aún las nubes tapan toda la luz de los soles.

    ¿Cómo vemos esto en nuestras vidas?

    ¡Todo se acelera! Habrán notado que los planes que tenían a largo plazo, ahora les pisan los talones… que cuestiones viejas, surgen de la nada, que el “tiempo” no les alcanza. Que sus ideas son más rápidas que sus acciones, o al revés.

    Todo va mucho más rápido, porque hay más luz, incluso lo negativo se acelera, porque lo negativo también es luz, luz estancada, como agua de pozo ciego, y que ahora hierve… Si vemos bien las últimas décadas, los últimos 50 años, avanzaron mucho más rápido que los últimos dos siglos. Y hoy en día, los cambios son año a año, mes a mes. Nuestra mente cambia su concepción de las cosas.

    Sociedad: Hay y habrá muchos más divorcios, más bisexualidad, más huelgas, revoluciones, peleas, enfrentamientos, despidos, renuncias, desequilibrio en las bolsas de comercio, en las políticas, acelere imparable en la tecnología, en las ansias por conocer.

    Individual: Dolores físicos, dolor de cabeza, dolor ocular, malhumor, enfermedades que vienen o se van, picos de estrés, picos de felicidad, bipolaridad emocional y racional por momentos…

    Comienza una liberación de karmas a gran escala. Más energía comporta más alteración en los iones, lo que genera más tormentas… más cambio climático. Sequía, Inundaciones.

    Todo se Acelera…

    Y nosotros… ¿qué hacemos?

    Esto es como una ola… no podemos ir en contra de la ola, debemos dejarnos arrastrar por la corriente si no queremos salir dañados.

    Esta alteración de la materia, es la que abrirá nuestras conciencias en los próximos cincuenta años. Hay mucho que pasar en estos años, mucho que transformar, el tiempo será cada vez más rápido, y por eso debemos tomarlo relajadamente. Debemos Respirar profundamente, siempre, cerrar los ojos en el caos, y seguir caminando. Tengan en cuenta pues:

    -Profunda y prolongada respiración y caminar mucho (o ejercicio suave: como yoga o algo tranquilo en sus casas).
    -Permítanse estarse un rato largo al sol por las mañanas, recibiendo esta suave luz de energía.
    -Cúbranse de un enorme globo de luz, protegiéndose de los cambios bruscos del exterior.
    -Busquen una alimentación más equilibrada, acorde a sus energías (dietas, ayurvedas, etc.).

    Todo lo que se acelera, en un momento bajará la velocidad, nosotros tenemos que ser pilares fuertes durante estos tiempos de fuertes cambios, para que en el momento del desacelere, no nos caigamos todos.

    Tengan en cuenta, que cuanta más luz ingieran y más se abran a la energía del cambio, su materia vibrará más relajadamente, y tomarán vuelo vibracional hacia la Cuarta y Quinta Dimensión, equilibradamente, pero para eso, deben disfrutar de la energía de Tercera Dimensión.

    Esta ola de luz se mueve rápidamente: lancémonos suavemente a ella y nademos.

    Fuente:

    http://conciencia-donca.blogspot.com/2011/07/sientes-que-va-todo-muy-rapido-sientes.html

    Saludos.

    c. jorquera
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    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por c. jorquera el Lun Nov 28, 2011 2:11 pm

    Ufff... tanta información, y densa a mi mente ignorante. Paradojalmente, necesito tiempo para digerir esta valiosa información.

    Sldos.

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    Invitado

    Re: “La aceleración del tiempo”

    Mensaje por Invitado el Lun Nov 28, 2011 2:15 pm

    c. jorquera escribió:Ufff... tanta información, y densa a mi mente ignorante. Paradojalmente, necesito tiempo para digerir esta valiosa información.

    Sldos.
    Hola Carlos, si mucha información, pero muy interesante, no?
    Sobre todo porque el aceleramiento del tiempo lo estamos viviendo todos juntos ahora.
    Gracias por participar.
    Saludos.

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    Re: “La aceleración del tiempo”

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